
El PP ha bloqueado el Tratado de Amistad y Cooperación entre España y Francia en el Senado. Lo ha hecho aprovechando su mayoría en la Cámara Alta para aprobar un requerimiento al Tribunal Constitucional para que se pronuncie sobre un aspecto de dicho Tratado, como se preveía hace unos días. De esta forma, el tema queda en manos del tribunal que preside Cándido Conde-Pumpido... por lo que no hay demasiada esperanza en que lo resuelva del lado que esperan el partido que lidera Alberto Núñez Feijóo.
Conviene recordar que dicho Tratado se pactó entre ambos países en Barcelona el 19 de enero de 2023, pero el Congreso español no ha aprobado su tramitación hasta el pasado junio. Otra muestra más de la lentitud burocrática nacional. Eso sí, la paralización del PP no se debe a que sea un acuerdo pactado por el Gobierno Sánchez sino más bien al intento de injerencia del Ejecutivo que lidera Emmanuel Macron.
Al PP le inquita la cláusula que prevé que un ministro español y otro francés participen de forma rotativa en la reunión del Consejo de Ministros del otro país, al menos, una vez cada tres meses. Hace unos meses, el propio Gobierno Sánchez abrió la posibilidad de que fuera una reunión ‘ad hoc’ y no una del Consejo de Ministros, pero no ha convencido al principal partido de la oposición. Al parecer, la citada cláusula también se recoge en los tratados de amistad y cooperación que Francia tiene con otros países (Alemania, Italia y Polonia), según El País, pero en el caso español el tema se vuelve algo más serio si se tiene en cuenta el bajo nivel de interconexiones eléctricas y el distinto nivel de reciprocidad entre ambos países.
Esto último se ve muy bien, por ejemplo, en materia ferroviaria, donde a Ouigo se le abrieron de par en par las puertas para que circulara por nuestras vías de alta velocidad, pero no ha ocurrido lo mismo con Renfe en el país vecino. Recuerden que a finales de 2022, el operador ferroviario francés SNCF rompió de forma unilateral la empresa conjunta Elipsos que compartía al 50% con Renfe y operaba las rutas de Barcelona-Lyon y Madrid-Barcelona-Marsella. Más de año y medio le costó al operador público ferroviario español volver a operar esas rutas, pero aún no ha podido llegar a París desde Lyon por la demora de la homologación y de los trenes Avril de Talgo; y hace meses se suspendió sine die el estreno de la ruta Barcelona-Toulouse.
Ante el citado intento de injerencia francesa, no hay que olvidar que ambos países forman parte de la Unión Europea, pero también compiten entre sí. Por ejemplo, en el tema de la ingeniería y la defensa... y para muestra un botón: lo sucedido con el proyecto del caza europeo FCAS.
Por cierto, Sánchez y Macron se han visto recientemente en la Cumbre de la OTAN que se ha celebrado en Ankara (Turquía) y se verán también el próximo 14 de julio, cuando el español asista como invitado al desfile con el que Francia celebra su fiesta nacional. ¿Hablarán del bloqueo del citado Tratado? En cualquier caso, ha sido un buen movimiento por parte del PP.











