En Ceuta miles de migrantes irregulares continúan en las calles, tras la invasión que llevaron a cabo auspiciados y consentidos por Marruecos, el pasado 30 de julio, cuando entraron 73.000 a una ciudad que tiene 83.000 habitantes. 

Según el presidente de Ceuta, el pepero Juan Jesús Vivas, entre 8.000 y 11.000 migrantes que entraron ilegalmente permanecen todavía en la ciudad, de los cuales 1.898 son menores ya identificados.

La llegada de estas personas a Ceuta está provocando enormes problemas en la ciudad que afectan a distintos órdenes: de ubicación, de higiene, de seguridad, de suministros, etc.

Ya contamos ayer que la indignación entre los ceutíes es máxima. El presidente de la ciudad autónoma Juan Jesús Vivas asegura que "estamos peor que cuando comenzó la semana". Mientras que ciudadanos ceutíes mostraron su enfado a la ministra de Defensa, Margarita Robles: "Sois unos sinvergüenzas, tú y tu presidente”. 

En ese contexto, el ministro al que, por turno, le tocaba visitar hoy Ceuta ha sido el de Interior, Fernando Grande-Marlaska que, al término de su encuentro con el presidente de la ciudad, ha vuelto a insistir en la “relación muy directa y estrecha con el Gobierno de Marruecos”, que se basa "en la confianza y la lealtad" y que “desde el minuto uno he sido testigo de cómo se ha cimentado esa relación”.

El ministro ha añadido que  volver "a la normalidad" en Ceuta lleva "un tiempo". Y sobre los invasores, ha asegurado que "ninguna persona se va a quedar, ninguno va a ir a la península, ninguno de ellos va a ser regularizado”. 

Pero los españoles no se lo creen. Recordemos que un 89%, incluido el 85% de votantes del PSOE, cree que Marruecos "permitió o estimuló" la invasión de Ceuta. Un 77% cree que Sánchez no reforzó la frontera "para no molestar" y que Rabat  -o sea, el Rey de Marruecos, Mohamed VI- "hace lo que quiere" en Ceuta.  Y ojo, porque Sánchez prepara la cosoberanía de Ceuta y Melilla junto a Marruecos. 

Marlaska, por cierto, también ha sido recibido por los ceutíes con insultos: «Traidor», «rata», «Ceuta no se vende» o «Gobierno dimisión».

Y esto es lo que ha opinado, por cierto, la portavoz de JUPOL sobre Marlaska: 

A todo esto, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha anunciado que no acudirá al Senado, el próximo 18 de agosto, como había solicitado la Cámara Alta a petición del PP, porque tiene muchos compromisos y quiere hacerlo con más "rigor". Lo hará tras las vacaciones. 

Mientras, desde el PP el vicesecretario de Educación e Igualdad del PP, Jaime de los Santos, ha reprochado al Gobierno que, con lo que está pasando en Ceuta, siga de vacaciones: "¿Qué hace Bolaños fotografiándose cariacontecido frente a las playas de Cabo de Gata en vez de estar trabajando para sacar de la crisis a los ceutíes?". 

Por su parte, Vox ha exigido que Rabat corra con los gastos derivados de la entrada de inmigrantes a Ceuta, como los sanitarios o de seguridad. Pueden esperar sentados...

De su lado, el presidente de Melilla, el pepero Juan José Imbroda, ha pedido corregir los "efectos nocivos" de la Ley de Extranjería, que prohíbe las "devoluciones en caliente" y ha criticado la gestión del Gobierno: