El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha dejado hoy viernes en libertad con medidas cautelares a Simón Leendert Verhoeven, el financiero neerlandés investigado en el caso Plus Ultra por los préstamos concedidos a la aerolínea y por su presunto papel en una trama de blanqueo de capitales. Verhoeven, que había sido detenido en Alemania y fue entregado este jueves a España, pasó la noche en la prisión de Soto del Real antes de comparecer este viernes ante el magistrado.
El investigado se ha acogido a su derecho a no declarar porque, según explicó, no había podido estudiar todavía la causa, aunque se ofreció a hacerlo próximamente. Calama ha acordado su puesta en libertad con la prohibición de abandonar España, comparecencias cada dos días ante el juzgado y la obligación de fijar un domicilio. En el registro de su vivienda de Mallorca, practicado en octubre de 2024, la Policía encontró dos lingotes de oro, doce relojes de lujo y numerosas joyas.
Por otra parte, José Luis Rodríguez Zapatero ha presentado un escrito ante el juez Calama para vetar a la Joyería Yanes, a la que el juez encargó una nueva pericial sobre el valor de las joyas halladas en el despacho del expresidente. El argumento de la defensa de ZP es ridículo: que su director general, Juan Yanes, ya vaticinó previamente su valor en «un par de millones» de euros. La defensa considera que la firma tendría «un interés claro» en que el resultado de la nueva tasación se aproxime a los dos millones, que apuntó su director. Y por lo tanto existe una «aparente falta de imparcialidad y objetividad».
Pero lo más interesante acerca de este caso es que el juez Calama se va a negar a solicitar a Arabia Saudí la comisión rogatoria que supuestamente certifique que las joyas halladas en el despacho del expresidente fueron un regalo personal del rey Abdalá en 2007, tal y como le había pedido Zapatero al magistrado de la Audiencia nacional, que imaginamos debe de tener un mosqueo considerable con el expresidente porque le está toreando con este asunto de las joyas desde hace tres meses (en su comparecencia del 17 de junio le prometió que en diez días tendría los certificados...).
Y ojo porque este asunto de las joyas es muy sensible para la opinión pública. Es muy visual y a no pocos socialistas les parece que las explicaciones de Zapatero han sido absolutamente insuficientes y está perjudicando gravemente al partido...