“Como consecuencia de la agresión armada de la Federación Rusa, un número significativo de niños ucranianos se ha visto en circunstancias de vida difíciles y necesita un entorno seguro, apoyo psicológico y oportunidades para su recuperación”, apuntaba el documento con sello del Parlamento ucraniano en el que se pedía oficialmente a Madrina la acogida de los menores.

La misiva manifiesta el deseo de un grupo de 60 niños y niñas de entre 8 y 15 años de viajar a Madrid dos semanas entre junio y julio de 2026. “Autorizamos a la Fundación Madrina a coordinar la acogida y la estancia de los niños ucranianos en Madrid bajo su responsabilidad, incluyendo la organización del alojamiento, las comidas y las actividades culturales, educativas y recreativas”.