Hace ya tiempo que el Inspector Jefe de Policía, Ricardo Ferris, -al igual que ocurría con Samuel Vázquez, actual portavoz de Seguridad de Vox- alertaba del aumento de la inseguridad en las calles españolas. Ambos expertos, fueron purgados por Marlaska, tras lanzar esa alerta. Mientras el ministro del Interior se preocupaba de lanzar a los cuatros vientos el mensaje de que España es uno de los países más seguros -si no el más seguro- del mundo.

Desde entonces, numerosos ejemplos como este que van a ver y, que el propio Ferris, resume en unas pocas líneas: "Uno de los de siempre roba bandolera y móvil -en Vic, Barcelona- la policía y un bravo ciudadano trata de reducirlo, el chorizo suelta la bandolera y el móvil y sus cómplices de la misma nacionalidad se llevan el botín tranquilamente":

 

Esta es la España segura de Marlaska, donde los delincuentes se sienten impunes. En ocasiones, la policía tiene mucha dificultad para reducirlos, porque se está implantando una denostación del principio de autoridad, y, visto lo visto, cuando los ciudadanos no se ven seguros, terminan tomándose la justicia por su mano.