Ignacio S. Galán se está acercando cada vez a las telecos, como se ve con la alianza comercial entre Iberdrola y Vodafone, casualmente la compañía a la que vendió Airtel en 2001 y tras esa operación, aterrizó en la eléctrica. Claro que es pacto podría acabar en una operación mucho más grande. Al mismo tiempo, Galán avanza en instaurar su dinastía familiar en Iberdrola: ha vuelto a humillar al director financiero, José Sáinz Armada, al nombrar a David Mesonero (uno de sus yernos) como adjunto… y posible sustituto; y sigue apostando por su hijo pequeño, el ingeniero Pablo, como su posible sucesor en la presidencia. Sin embargo, Galán no tiene contentos a periodistas ni empleados.

Iberdrola no suele destacar por una buena comunicación, tarea que lidera el socialista José Luis Fernández Peña (más conocido como ‘Chunda’). La eléctrica no suele organizar ruedas de prensa, las convocatorias de sus eventos no llegan a todos los periodistas del sector, no suele responder a las preguntas de estos profesionales que recibe a través de su departamento de Comunicación (ni siquiera para aclarar dudas). Y es que prefiere optar por intensificar su campaña informativa vía notas de prensa, cuando le interesa, y financiar a medios, como se ha visto recientemente, con la campaña para respaldar mediáticamente a Enrique Riquelme e intentar desbancar a su gran rival, Florentino Pérez, de la presidencia del Real Madrid. Y como al final fracasó y a Galán no le gusta perder... intensificó su campaña informativa para intentar taparlo cuanto antes. 

Desde el portal Infoperiodistas se alude a los tropiezos en la Comunicación de Iberdrola y se subraya que “la prepotencia (en alusión a Galán y a “Chunda”) ni vence ni convence”. Para argumentarlo, se refiere que más del 25% de los accionistas (entre los que hay muchos fondos de inversión… a los que no les gustan las dinastías) rechazó el plan de incentivos extraordinarios de 400 millones de euros para la cúpula directiva, pero en la última Junta de Accionistas se intentó tapar dicho aspecto agrupando los resultados de las votaciones por temas. Y por si faltaran argumentos, se alude a la pérdida de clientes que están teniendo Iberdrola y Endesa, mientras Repsol no para de aumentarlos, y sin olvidar que las denuncias de la eléctrica con sede en Bilbao a la compañía que lideran Antonio Brufau y el católico Josu Jon Imaz en Autocontrol por su publicidad acabaron siendo favorables a esta última y además, Autocontrol consideró que la eléctrica sí había hecho publicidad engañosa

En paralelo, este viernes, Iberdrola no tiene contentos a los empleados, aunque ha intentado taparlo con una información en Ok Diario titulada: “Iberdrola es la empresa preferida para trabajar en Euskadi y la quinta en España, según Sigma Dos”. En concreto, este viernes, la eléctrica afronta una nueva jornada de huelga general y otras acciones de protesta convocadas por UGT y CCOO, dentro de la negociación del nuevo convenio colectivo que se está dilatando en el tiempo (ya va por más de 16 meses de conversaciones) sin ningún acuerdo hasta la fecha.

Los sindicatos critican que Iberdrola logró un beneficio neto de 6.285 millones de euros en 2025, pero propone un incremento salarial “en base a parámetros de empresa”, que supone “una auténtica vergüenza” cuando en los últimos cinco años los empleados acumulan una pérdida de poder adquisitivo del 19%. Por ello, CCOO y UGT piden una subida del salario en función del IPC y de un porcentaje de los resultados de la eléctrica, así como: recuperar la pérdida de poder adquisitivo, más teletrabajo, volver al sistema anterior de antigüedad, una tarifa de empleado en los puntos de recarga de vehículos eléctricos, mejora del plan de pensiones, eliminar la escala de ingreso, más conciliación y desconexión digital.

Reivindicaciones de UGT y CCOO en Iberdrola