Informativo de tarde en La Sexta. El asunto a tratar es el famoso ático de Ignacio González, presidente de la Comunidad de Madrid. La conductora del programa, en riguroso directo, habla con uno de los popes del periodismo político español, de la cuadra El País. Nuestro analista describe a González en estado terminal y la línea fundamental de su argumentación es que se ha quedado sólo en su propio partido.

No dejes que la realidad te estropee un buen reportaje. Y sobre todo, confía en tu instinto... depredador

Insiste, nuestro hombre, en que Esperanza Aguirre, su mentora política, amén de presidenta del partido en Madrid, le ha retirado su apoyo y que la situación de González, en definitiva, "resulta insostenible".

Pero, cosas del directo, la conductora le interrumpe porque tienen una noticia de alcance. Esperanza Aguirre llega en esos precisos momentos al Casino de Madrid y pueden trasmitir a la audiencia sus reacciones en caliente. Primera pregunta, naturalmente, si apoya a González. Y entonces la Espe se carga todo el bordado:

"El señor González tiene todo mi apoyo". No sólo eso, tras la enmienda a la totalidad, doña Esperanza se deshace en elogios, no sobre el gobierno de González sino sobre la esencia de la cuestión y sobre su honradez personal: manifiesta que tiene en perfecto orden su patrimonio y que la compra del ático de marras no le lleva a ningún tipo desospecha sobre González.

Todo ello lo dice Esperanza en el momento en que el presunto abandonado por Rajoy, y ella misma, están pendientes de que el presidente del Gobierno decida sobre sus candidaturas a la Comunidad de Madrid y al Ayuntamiento.

En plata, una plancha tremenda para los analista de La Sexta, en vivo y en directo. Pero lo más instructivo es la reacción, tanto del analista de El País como de la propia emisora. El primero manifiesta que el apoyo de Esperanza "ha llegado muy tarde", con lo que daba pábulo a un sinfín de manipulaciones ulteriores, aún por descubrir. La segunda que, aunque al parecer Aguirre sí apoya a González, resulta que esto indica claramente que "Rajoy tendrá que elegir entre González y Aguirre". ¿De verdad indica eso? Es muy posible. A fin de cuentas, desde que la razón catódica se ha impuesto en España, reconozco mi impericia: poco tengo que hacer. Hablamos de argumentos circulares que me resultan absolutamente impenetrables.

En cualquier caso, revive, no en la prensa, sino en la tele, aquello del "no dejes que la verdad te estropee un buen reportaje". Y otro aforismo más: si quieres cargarte a un hombre, o mujer público desde la tele no tienes más que husmear entre jueces y policías. Lo de menos es que el escándalo sea cierto o falso. El periodista, tras haber calumniado al santo Job siempre podrá concluir que él no juzga, que los que juzgan son los jueces. De la misma manera, esos aseguran que ellos no juzgan en el vacío, simplemente aplican las leyes que promulgan los parlamentarios. La verdad es que una aseveración es falsa pero la otra… también.

Al final, impera el viejo proverbio: 'Tú, ante todo, confía en tu instinto'. Mayormente, en tu instinto. En tu instinto depredador.

Eulogio López

eulogio@hispanidad.com