Carlos Cuerpo no está afiliado al PSOE (cuya corrupción sigue al alza y este miércoles, la UCO ha entrado en su sede y ha procedido a varias imputaciones), pero se le considera un independiente vinculado al partido que preside Pedro Sánchez… al formar parte de su Gobierno desde el 29 de diciembre de 2023, cuando tomó el testigo a Nadia Calviño (quien también es independiente y no está afiliada al PSOE). Sin embargo, se ha sumado a la demagogia de apostar sólo por sol y viento, bandera que especialmente impulsa la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, y su número dos, el secretario de Estado de Energía, Joan Groizard.

Así se ha podido ver en un artículo que Cuerpo ha escrito en Expansión. Recuerden que se convirtió en vicepresidente primero el pasado 27 de marzo, cubriendo la vacante que dejaba María Jesús (Marisu) Montero para poner rumbo a Andalucía y ser la candidata socialista de las elecciones autonómicas… en las que ha fracasado, al igual que su colega, Pilar Alegría, en Aragón. Cabe referir que Cuerpo se incorporó al Cuerpo Superior de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado en 2008 (cuando gobernaba España el ahora imputado José Luis Rodríguez Zapatero... y a quien se le han encontrado unas joyas que están dando para muchas memes) y empezó a trabajar en el Ministerio de Economía y Hacienda ese mismo año. Después, se fue a Bruselas y volvió para incorporarse a la AIReF, y de ahí, pasó en febrero de 2020 al Ministerio de Economía como director general de Análisis Macroeconómico, puesto desde el que fue ascendiendo hasta llegar a ministro y vicepresidente primero.

Ahora, en el artículo citado, Cuerpo presume de que “la marca país, hoy, es otra (frente a la de hace 40 años, cuando se adhirió a la Comunidad Económica Europea): una economía diversificada, tecnológica y verde, que se sustenta sobre algunos pilares”. Entre ellos, el de “soberanía energética”, destacando que “las renovables son ya el 60% del mix energético. En 2019, el gas natural marcaba el precio de la electricidad el 75% de las horas; en lo que llevamos de 2026, solo el 16%”. Asimismo, ha subrayado que “España no tiene petróleo ni gas; pero tiene sol y viento, y los está convirtiendo en su principal garantía de competitividad, de protección frente a los shocks y también de atracción de inversiones”. Además, ha añadido que “la apuesta verde es, además, la mejor refutación del viejo dilema entre clima y crecimiento: estamos demostrando que crecer y descarbonizar se retroalimentan y son la misma estrategia”.

Llama la atención que, siendo extremeño, el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa siga sin defender la principal industria de su región: la central nuclear de Almaraz. Y ojo, ahora muchos dirigentes socialistas de la comarca Campo Arañuelo han lanzado un aviso a Sánchez, al exigirle la prórroga de Almaraz… o dejarán el PSOE.

Y tras la soberanía energética, sitúa como pilares: el talento de los trabajadores y el tejido empresarial. Cuerpo aprovecha para aludir a ‘lo bien’ que lo está haciendo el Gobierno Sánchez, destacando que la FP Dual tiene unas “tasas de empleabilidad superiores al 80%” y presumiendo de empleo aludiendo a la última EPA y la cifra de ocupados (olvida que ahora muchos trabajadores no tienen sólo un contrato sino varios... y precarios). Asimismo, subraya que “España es hoy la segunda gran economía más abierta de la UE, solo por detrás de Alemania, con exportaciones que superan ya el 37% del PIB. La sostiene una infraestructura de primer nivel: novena del mundo en transporte, segunda en alta velocidad ferroviaria con cerca de 4.000 kilómetros, y segunda de la UE en cobertura de banda ancha que conecta a un 95,6% de la población”. Claro que no parece muy adecuado presumir de infraestructuras con el creciente caos ferroviario y 47 muertos en las vías en los últimos cuatro meses (46 en el trágico accidente de Adamuz y el maquinista fallecido al caerle un muro) y con las carreteras cada vez en peor estado y siendo un peligro para la seguridad vial (en esta materia, se prefiere apostar por la polémica baliza V16). Y encima, habla muy bien de los fondos europeos... esos que España ha tenido que usar para pagar las pensiones (una cuestión que no ha hecho ninguna gracia a Alemania) y para rescatar a algunas empresas que se han visto salpicadas en casos de una corrupción cada vez menos presunta (Plus Ultra y Air Europa, entre ellas).