Lo que ha pasado en España en este miércoles 27 de mayor supera todos los rasantes, todos los niveles, todos loa escándalos. Con Sánchez España empieza a ser casi divertida si no resultara irrespirable. Proliferan los memes, ese consuelo internetero del español en tiempos oscuros, sobre el viaje de Sánchez a Roma, que, por caprichos del destino, ha coincidido con la UCO entrando en la sede del PSOE, con las joyas de Zapatero en sazón, con el caso Leire, la encargada por el Sanchismo de acabar con, los jueces y policías que osaban atreverse con el 'number one'. 

Es igual, Sánchez, imperturbable. Rueda de prensa en Roma: no convoco elecciones porque las ganaría y por mayoría, así que, como no soy partidista, sigo en Moncloa. 

Otra razón: no convoco elecciones porque en el mundo hay muchas guerras y entonces la estabilidad se convierte en un factor esencial... estabilidad significa que él permanezca en Moncloa por los siglos de los siglos. 

 

 

Sánchez es uno de esos personajes que surgen cada equis tiempo y que, por todo lo que dice, provoca la siguiente reflexión personal entre sus oyentes:

-¿Cómo es posible que sólo me de cuenta yo y nada más que yo, del cinismo de este tío? Porque claro, si se diera cuenta más gente supongo que ni Pedro Sánchez sería capaz de aguantar ni un minuto más como presidente.

En el mundo hay muchas guerras y si yo convoco elecciones en España perdería la estabilidad y entonces, pues claro seríamos más inestables.