
TSK se ha mostrado mucho más valiente que Digi, que acaba de retrasar su salida a bolsa por la inestabilidad geopolítica que ha surgido desde el pasado 28 de febrero con el estallido de la guerra de Irán. Sin embargo, la ingeniería asturiana ha lanzado una ampliación de capital por 150 millones de euros, como paso previo a su debut en bolsa (en concreto, en los parqués de Barcelona, Bilbao, Madrid y Valencia; concretamente en el Mercado Continuo).
La ingeniería asturiana que preside y controla Sabino García Vallina busca socios para financiar su plan de crecimiento y así aprovechar oportunidades en el diseño y el desarrollo de proyectos en descarbonización, transición energética y digitalización por los que están apostando muchos países y que requieren de elevadas cifras de inversión y financiación. Recuerden que TSK había despertado el interés de posibles inversores de Norteamérica, Oriente Medio y China; y que llevaba más de un año barajando su venta total y parcial, aprovechando dicho interés. Además, hace un año ya no escondía la búsqueda de un socio al que dar entrada en el capital.
Ahora todo esto ha tomado más forma, tras obtener el respaldo de varios bancos (JB Capital, Alantra, Santander, Caixabank y Banca March) para lanzar la salida a bolsa. Eso sí, García Vallina quiere mantener el control del accionariado, aunque está dispuesto a rebajar su actual posición (posee el 84% del capital). Y para la búsqueda de socios, TSK ha lucido su ‘mejor traje’, tras mejorar ingresos, elevar resultado bruto de explotación (ebitda) y disparar beneficio neto un 64%, en 2025.
La ingeniería asturiana ya ha comunicado al mercado su intención de lanzar una Oferta Pública de Suscripción (OPS) de 150 millones de euros dirigida a inversores nacionales e internacionales cualificados, previo a su estreno en bolsa. El calendario de dicha oferta y el debut, están sujetos, entre otros factores, a las condiciones de mercado y a la aprobación del correspondiente folleto por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Su CEO e hijo del presidente y principal accionista, Joaquín García Rico, ha señalado que el anuncio “marca un hito importante para TSK” y “creemos que una OPS reforzará nuestra flexibilidad financiera y las relaciones de nuestros grupos de interés, ampliará nuestra base accionarial y apoyará la siguiente fase de crecimiento” de la ingeniería con sede en Gijón que emplea a 1.500 personas... y que en los últimos 15 años ha desplegado más de 350 proyectos energéticos e industriales en 50 países. Su hermana, Beatriz García Rico, ejerce como directora financiera y vicepresidenta ejecutiva.
En TSK, “desde hace décadas, hemos construido una plataforma de ingeniería y tecnología diferenciada con sólidas capacidades de ejecución, relaciones duraderas con nuestros grupos de interés y un enfoque claro en las tendencias de crecimiento estructural que configuran nuestros mercados: electrificación, digitalización y descarbonización”, ha destacado el CEO. De hecho, con los fondos de la ampliación de capital y el estreno bursátil, quieren elevar su flexibilidad financiera para afrontar su crecimiento esperado en los negocios de diseño y desarrollo de ingeniería de proyectos de generación energética, redes de transmisión, electrificación de la economía, descarbonización industrial, digitalización y manejo y almacenamiento de minerales críticos. Al cierre del pasado ejercicio, contaba con una cartera de 29 proyectos en 12 países por un valor global estimado de 1.292 millones y acuerdos de exclusividad de proyectos suscritos con clientes energéticos y tecnológicos globales por un valor agregado de unos 3.665 millones.











