Este miércoles, los trabajadores de la central nuclear de Almaraz han pedido al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que agilice la elaboración de su informe sobre la petición de prórroga hasta 2030... para acabar cuanto antes con la incertidumbre que vive la comarca de Campo Arañuelo. Y en caso de que dicho informe sea favorable, han exigido al Gobierno respeto al criterio técnico. 

Estos trabajadores se han pronunciado así un día después de que la sociedad que opera la central extremeña -Centrales Nucleares Almaraz-Trillo (CNAT)- remitiera la documentación que le había requerido el CSN. Dicho envío se produjo el mismo día que la central fue visitada por diez eurodiputados (entre ellos, cuatro españoles) para evaluar el impacto que tendría su cierre, atendiendo así a la petición que les planteó la plataforma ciudadana ‘Sí a Almaraz, Sí al futuro’ hace unos meses. 

 

Recuerden que la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, prefiere obviar la necesidad de rectificar el calendario de cierres de las nucleares españolas, como le reclaman numerosas voces (entre ellas, la del exministro socialista Jordi Sevilla), para no cometer el grave error de Alemania. Por el momento, Aagesen se limita a subrayar que sólo se ha pedido la prórroga para Almaraz y que sólo se pronunciará cuando se conozca el informe que está elaborando el CSN, dentro de unos meses. 

En este contexto, ahora los trabajadores de la central extremeña han querido hacer dos peticiones muy concretas: celeridad administrativa y respeto al dictamen técnico. Por ello, han instado al CSN a que agilice, dentro de lo posible, la revisión de la documentación técnica para terminar con la incertidumbre que paraliza a la comarca de Campo Arañuelo y a toda la región de Extremadura. Y en el caso del Gobierno, han pedido que respete el dictamente técnico del CSN. Los trabajadores de Almaraz han referido que un dictamen favorable del CSN sería lo previsible, basado en el historial de buen funcionamiento de la planta. 

Al mismo tiempo, han recordado el impacto social que tiene la central extremeña, pues su continuidad salvaría 4.000 empleos y evitaría un éxodo poblacional irreversible en la región. Recuerden que Aagesen es ministra para la Transición Ecológica (la nuclear no emite CO2 y contribuye a la lucha contra el cambio climático) y el Reto Demográfico (o sea, debe trabajar por el desarrollo rural y evitar la despoblación en dichas zonas). Almaraz es el principal motor socioeconómico de la comarca Campo Arañuelo y garantiza la soberanía energética de España, así como la seguridad del suministro eléctrico, pero si se cierra no sólo peligran empleos y el suministro eléctrico, sino también los objetivos de descarbonización porque subirían las emisiones de CO2 y además, se encarecerá el precio de la electricidad para ciudadanos e industrias.