A mediados de verano, Puig presentaba sus primeros resultados tras el fracaso de la fusión con Estée Lauder. Tras varios meses de negociaciones, los catalanes anunciaron que las conversaciones se podían dar por finalizadas, con las consiguientes consecuencias: jornadas en las que las acciones de Puig se hundieron un 14%. En sus resultados aumentaban las ventas pero se reducía el beneficio, fueron una cuentas que dejaron frío al mercado y que aportaban una realidad clara: Puig necesitaba algún revulsivo, y parece que lo ha encontrado.
Puig ha acordado la compra del 50% que no tenía de Isdin, firma española dedicada al sector dermocosmético y de cuidado de la piel, a Esteve por 1.200 millones de euros, según ha anunciado el grupo a la CNMV. Tal como detallan, el pago se efectuará en dos partes: 900 millones al cierre de la operación y los 300 millones restantes “como pago diferido fijo, a abonar en el primer trimestre de 2029”.
La compra no es baladí, pone fin a una relación de 50 años de las familias Puig y Esteve. Isdin está participada (hasta ahora) al 50% por Puig Brands, la cotizada de la familia Puig y Corporación Químico Farmacéutica Esteve, el brazo inversor de la familia Esteve. Ambas familias fundaron Isdin en 1974, cuando Puig Brands era Antonio Puig S.A., tomando así el nombre del fundador. Antonio Puig Castelló fundó la compañía Puig en 1914. En 1922 la empresa comercializó Milady, el primer pintalabios fabricado en España y en la década de 1940 comenzó a comercializar la fragancia Agua Lavanda Puig, uno de los emblemas de la compañía. Desde ahí se focalizan en productos cosméticos y perfumes. Poco a poco se fueron incorporando los cuatro hijos del fundador: Antonio y Mariano se centrarían en la perfumería, José María se dedicó a la diversificación y Enrique a las relaciones institucionales.
A esa generación le han seguido más miembros de la familia, también presentes en Isdin. Pero todo cambia a finales del pasado año. Isdin nombró a Nigyar Makhmudova como presidenta del consejo de administración, en sustitución de Marian Puig, siendo Makhmudova la primera persona ajena a las familias propietarias en ocupar el cargo.
A esta relación familiar, una de las más largas del tejido empresarial catalán, se han referido ambas partes en un comunicado. “Isdin representa cinco décadas de visión compartida entre las familias Puig y Esteve. Juntos hemos contribuido a construir una compañía con una posición única en la intersección entre la ciencia y la belleza”, afirmaba Marc Puig.
Para Albert Esteve, presidente del consejo de administración de Corporación Químico-Farmacéutica Esteve, “Isdin es el resultado de una colaboración excepcional entre dos familias”. Añadió su “plena confianza en el futuro” de la empresa.
El consejero delegado de Puig, José Manuel Albesa, ha explicado que la operación se hace para “ampliar nuestra presencia en dermocosmética", ya que "es una prioridad estratégica”. En opinión del directivo, “la plena propiedad proporcionará a Puig la mejor plataforma para apoyar su próxima fase de crecimiento, reforzar nuestra presencia en dermocosmética y seguir invirtiendo en la ciencia, la innovación y la fortaleza de marca".
Al romperse las negociaciones con Estée Lauder, Puig comenzó a explorar nuevas operaciones. La realidad es que, pese a tener una amplia cartera con grandes marcas de mucha reputación, Puig necesita ganar volumen y crecer para poder hacerle frente a L’Oréal, en un sector cada día más competitivo.