¿Crisis energética mundial? Probablemente.
Por ahora, tenemos una gasolina carísima y el gas amenazando con otra crisis global de energía.
Ahora bien, El precio del petróleo se ha disparado. El problema ahora mismo no es el gas, es el diésel. Por ejemplo, en Francia se enfrentan a una posible falta de suministro en ese combustible básico.
El oleoducto de Arabia saudí hacia el mar rojo refuerza el poder chiíta y el poder de los drones en la guerra moderna
En España no hay riesgo de falta de suministro de diésel, tenemos buen refino pero, naturalmente, sufriremos la carestía global... en el precio del diésel.
Y en todo caso, la subida del petróleo y el gas tiene otras mil consecuencias más, todas ellas inflacionistas.
Atención; desde Irak, con drones, Irán ha lanzado un ataque contra las instalaciones petroleras de Arabia saudí, primer productor petrolífero mundial, y su oleoducto hasta el Mar Rojo. Para entendernos, semiparalizado el Estrecho Ormuz y semibloqueado el Mar Rojo, por el norte, aún puede salir el crudo por el Canal de Suez hacia el Mediterráneo
¿Quiénes son más fanáticos, los sunitas árabes o los chiítas persas? Ambos. Pero ahora Bin Salman ya no confía tanto en Estados Unidos. Esperaba una victoria rápida sobre los chiítas y esta no se producido. Encima, Irak sigue alineado con Irán
Nos quedaba el oleoducto de Arabia Saudí hacia el Mar Rojo, que refuerza el poder chiíta y el poder de los drones en la guerra moderna.
¿Qué significa todo esto? Por de pronto, supone que Irán sigue mandando en Irak aunque el Gobierno iraquí sea recibido en la Casa Blanca.
A todo esto, ¿quiénes son más fanáticos, los sunitas árabes o los chiítas persas? Ambos. Pero ahora Bin Salman ya no confía tanto en Estados Unidos. Esperaba una victoria rápida sobre los chiítas y esta no se ha producido. Encima, Irak sigue alineado con Irán.
El panorama no es muy optimista.