Morgan Stanley ha dado un tirón de orejas a la CNMC sobre las redes eléctricas de España. Y es que ha considerado que es “la baja tasa de rentabilidad regulada para la distribución y transmisión de electricidad, lo que desincentiva las inversiones en la expansión y el mantenimiento de la capacidad de la red”. Un tema que urge mejorar porque pone en peligro el desarrollo industrial.
En su informe ‘¿Puede España convertirse en la próxima potencia industrial de Europa’, el banco de inversión estadounidense se ha puesto del lado de las eléctricas, las cuales ya avisaron que el 83,4% de la red de distribución está saturada y que son urgentes las inversiones… con una retribución adecuada. Expresa dicho banco de inversión, que abordar este problema de colapso es “fundamental” para el desarrollo de la industria en nuestro país, y considera que eso “no sólo atraería más inversión de sectores con alto consumo energético” (por ejemplo, los centros de datos), sino que también impulsaría la construcción, “contribuyendo a paliar algunos desequilibrios actuales del mercado inmobiliario”.
Morgan Stanley ha advertido que la mejora de la tasa de retribución que reclaman las eléctricas es clave ante el colapso de la red. Recuerden que el pasado julio, la CNMC propuso que dicha tasa fuera del 6,46%, frente al 5,58% que está actualmente en vigor… y lejos de lo que pide el sector (entre el 7% y el 7,5%). Recientemente, el regulador de la Competencia que preside Cani Fernández ha planteado una mejora de dicha tasa, hasta el 6,58%, y la ha remitido al Consejo de Estado, pero sigue sin acercarse a lo que reclama el sector, por lo que han seguido llegando advertencias de las energéticas sobre las inversiones si la retribución no mejora lo suficiente.
La penúltima advertencia ha llegado desde la energética italiana Enel, dueña del 70% de Endesa, que ha amenazado con reducir sus inversiones en redes en España si la retribución no mejora… más de lo planteado. Todo ello días después de que José Bogas, CEO de Endesa, avisara de que la regulación “se va a convertir en veneno para el crecimiento económico y la demanda española”, considerando que la propuesta de la CNMC para la retribución financiera de las redes y la metodología “no están a la altura de los objetivos”, pues la tasa del 6,58% es inferior a la de Europa, que “oscila entre el 7% y el 8%”. Además, hace unos meses, Bogas exigió una retribución adecuada para atraer inversiones y acabar con el colapso porque “si no actuamos, limitaremos el desarrollo económico futuro” del país.
La reclamación también se ha hecho desde otras energéticas. Por ejemplo, Mario Ruiz-Tagle, CEO de Iberdrola España, ha subrayado que “necesitamos retribuciones e inversiones equivalentes a las del resto de Europa”. Francisco Rodríguez López, consejero delegado de EDP Redes España, ha referido que la tasa de retribución de redes eléctricas en otros países europeos es más elevada, como la del 8,7% en Italia, un 7,4% en Alemania y un 8,8% en Irlanda; y ha subrayado que “los capitales eligen las mejores condiciones para invertir”. Y meses antes, Pedro Vasconcelos, CEO de EDP España, recordó que “JP Morgan asegura que las redes ibéricas son las peores de Europa”.
Desde el sector eléctrico también se ha avisado que la retribución de las inversiones en las redes eléctricas determinará “las posibilidades reales de alcanzar los objetivos del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC)”. Por ello, desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que dirige la vicepresidenta tercera, Sara Aagesen, ha pedido a la CNMC que eleve su propuesta de tasa al 7%… pero aún habrá que esperar para ver si le hace caso o no.
Y justo en este escenario han llegado los avisos de Morgan Stanley, que ha señalado que el colapso de la red pone en peligro la ventaja vivida en los últimos años, tras la crisis energética de 2022 (la cual surgió tras la invasión rusa de Ucrania y el estallido de la guerra), que llevó a España a mantener estable la producción en industrias de alto consumo energético, frente a la caída de otros países, como Alemania. Además, ha apuntado al factor del precio de la electricidad en nuestro país, al ser una potencia en energías renovables, por lo que la industria se beneficia de unos costes de luz más bajos que otros países europeos… y en esto también contribuye la energía nuclear.
Pero ojo, porque Morgan Stanley también ha tirado de las orejas al Gobierno Sánchez. De hecho, ha crriticado el “estancamiento político, evidenciado por la incapacidad de aprobar un presupuesto desde 2023”, por lo que no cree que el debate sobre la industria y su necesidad de redes eléctricas vaya a tener más presencia en futuros debates.













