Moeve (antes Cepsa) ha pisado el acelerador en las inversiones de transición energética, que han supuesto el 69% de las realizadas en el primer trimestre y que incluyen el hidrógeno verde. Todo ello, tras haber disparado el resultado bruto de explotación (ebitda) un 34%, a 506 millones de euros; y haber obtenido un beneficio neto de 147 millones (+7%), en el primer trimestre.

“Moeve ha obtenido un resultado financiero sólido en un trimestre marcado por la incertidumbre geopolítica y la volatilidad de los precios de la energía. Este escenario subraya la creciente urgencia de lograr la seguridad y la resiliencia energéticas, y refuerza los argumentos a favor de las moléculas verdes producidas en Europa y para Europa”, ha señalado su CEO, Maarten Wetselaar. Entre esas moléculas verdes se encuentra el biometano, pero también el hidrógeno verde.

La petrolera, que está controlada en un 61,5% por Mubadala (el fondo soberano de Abu Dabi) y en un 38,5% por el fondo de inversión estadounidense The Carlyle Group, no sólo busca producir hidrógeno verde al lado de su consumo, que será la forma en que alcance antes rentabilidad, sino también transportarlo, pero no igual que Enagás: quiere añadirle nitrógeno para convertirlo en amoniaco verde y transportarlo en barco, siendo más barato de llevar que el gas natural licuado (GNL). A pesar de que estamos en pleno reflujo del hidrógeno verde, algo que se acrecentará con la nueva crisis energética que ha provocado la guerra de Irán, Wetselaar ha vuelto a presumir de “haber alcanzado la decisión final de inversión sobre la primera fase del Valle Andaluz del Hidrógeno Verde”, en la que contará con socios y ayudas públicas. 

Vayamos a los resultados. El ebitda se ha disparado un 34%, hasta los 506 millones, pero con el negocio de Energía (que incluye sus refinerías y gasolineras, las cuales quiere fusionar con las de la petrolera portuguesa Galp) como el principal contribuidor: en concreto, con 404 millones (+40%). Le siguen, pero a muchísima distancia el negocio de Exploración y Producción, con 84 millones (+12%), tras haber vendido muchos activos (los de Abu Dabi, Colombia, Perú y Surinam)… y sólo quedarse con los de Argelia; y el negocio de Química, con 62 millones (+24%).

Desde hace poco más de diez meses, en el negocio de Exploración y Producción sólo le quedan los activos de Argelia, tras haber vendido los de Abu Dabi, Colombia, Perú y Surinam

Por su parte, el resultado neto de explotación (ebit) ha pasado de 272 millones a 281 millones, lo que supone un incremento del 3%; y el resultado neto ha crecido un 7%, a 147 millones.

Wetselaar también ha presumido de “haber comprometido la cifra récord del 69% de nuestras inversiones en proyectos de transición energética en España”, dentro de unas inversiones totales que han subido un 23%, hasta 272 millones. “Las inversiones actuales están sentando las bases de una energía limpia, segura e independiente para las próximas décadas”, ha subrayado. Más inversiones, al tiempo que ha registrado menor flujo de caja operativo y menor flujo de caja libre, lo que ha repercutido en un incremento de la deuda neta del 7%, a 2.562 millones, y en un descenso de la liquidez del 14%, a 4.809 millones”.