La leyenda popular recuerda a San Jorge como el santo que luchó contra un dragón y salvo a una doncella. Pero este drama épico deja a un lado esa leyenda (aunque la utiliza como metáfora en imágenes) y narra la historia real de quien fue realmente San Jorge: un joven capitán del ejército romano que se convirtió en mártir por defender sus convicciones cristianas durante la gran persecución llevada a cabo por el emperador Diocleciano, a comienzos del siglo IV después de Cristo.

De nacionalidad brasileña, se trata de un 'peplum' serio, y bien narrado, que tiene detrás un nombre: Alexandre Machafer director y protagonista de este film.

La película nos sitúa perfectamente en un periodo tormentoso en el que el cristianismo y sus seguidores estaban creciendo lo que hizo temer al emperador Diocleciano sobre la posibilidad de perder poder. En esa tesitura ordenó su persecución por parte de su ejército, entre los que se encontraban militares cristianos. Entre ellos había sido elevado a capitán un joven llamado Jorge, debido a su valor en el campo de batalla. Jorge era carismático entre sus soldados y muy querido por la comunidad cristiana y por el pueblo en general. Coherente con sus convicciones cristianas por esa persecución injusta se enfrentó a Diocleciano y su martirio fue uno de los más recordados por los cristianos, donde ya se demostró que era un santo.

San Jorge como largometraje resulta emocionante por los hechos narrados y contiene escenas de acción de combates, puesto que San Jorge era un valiente guerrero.

La película se rodó en hermosos parajes de Capadocia, Turquía, y en Niterói, Río de Janeiro.

Para cualquier cristiano San Jorge es una prueba de que la fe mueve montañas y que la vida se nos ha dado para vivirla en coherencia, pase lo que pase.

Para: los que quieran ver un peplum religioso de calidad y para los que quieran conocer la verdadera historia de San Jorge.