Ayer, 28 de mayo, la Sala de Apelación de la Audiencia Nacional anuló la sentencia que absolvió a la actriz Ana Duato y a su marido, el productor Miguel Ángel Bernardeu, por supuesto fraude fiscal. Y ordenó repetir el juicio con un tribunal diferente.

Quien recurrió la sentencia del caso Nummaria -dada a conocer en julio del año 2025- fue Hacienda, a través de la Abogacía del Estado. 

Tras conocer el fallo, Ana Duato ha emitido el siguiente comunicado: "Hace un año, y tras un calvario judicial de una década, un tribunal compuesto por tres magistrados declaró mi inocencia de forma unánime. Pagué todos mis impuestos y nunca tuve ánimo de defraudar. La sentencia era tan contundente que ni siquiera la Fiscalía la recurrió. La Agencia Tributaria no podía dejar que mi sentencia sentara jurisprudencia. A las personas públicas, desde tiempos de Lola Flores, nos han utilizado para ejemplarizar y meter miedo al resto de contribuyentes. Ya gané hace un año. Volveré a defenderme confiando en que se repita el mismo resultado".

Lo que llama la atención es que la sentencia de la Audiencia Nacional haya llegado en plena campaña de la declaración de la renta... ¿Casualidad? O, como dice la actriz, "a las personas públicas, desde tiempos de Lola Flores, nos han utilizado para ejemplarizar y meter miedo al resto de contribuyentes".

Más parece lo segundo que lo primero...