
Enagás vive una sesión bursátil soleada, con una de las mayores alzas dentro del Ibex 35, al subir su cotización un 1,50%, por detrás de Puig (+6,10%) y Repsol (1,59%). Sin embargo, la reacción no se debe a sus resultados del primer trimestre, sino más bien a dos operaciones corporativas (una compra y una venta) con las que su CEO, Arturo Gonzalo, insiste en su empeño por el ruinoso transporte del hidrógeno verde y ahora los extiende a Francia al adquirir el 31,5% de su homólogo galo, Teréga. Eso sí, continúa sin poner dinero en dicha locura... que aún no es viable económicamente, pues el hidrógeno verde primero alcanzará dicha rentabilidad si se produce al lado de donde se va a consumir.
La compañía gestora del sistema gasista español y transportista de gas ha anunciado la compra del 31,5% de Teréga al fondo GIC por 573 millones de euros, convirtiéndose así en su segundo accionista. Teréga opera en suroeste de Francia y tiene cerca de 5.100 kilómetros de gasoductos y dos almacenamientos subterráneos (lo que supone el 16% de la red gala de transporte de gas y cerca del 27% de la capacidad de almacenamiento del país vecino). Asimismo, su red está conectada con la de Enagás por dos conexiones internacionales bidireccionales y tiene proyectos de inversión en infraestructuras clave de hidrógeno verde y para la descarbonización (HySow, H2Med, Teréga CCUS).
Una operación que mejorará el perfil de crecimiento de Enagás y es compatible con la estrategia de inversión de hidrógeno, según han señalado los analistas del Banco Sabadell. Eso sí, por ahora, hay muchas más ayudas públicas... y la CNMC tiene la función de supervisión provisional de las inversiones en infraestructuras de hidrógeno reconocidas como Proyectos de Interés Común (PCI), lo que incluye a la Red Troncal Española de Hidrógeno y al proyecto de corredor europeo de hidrógeno verde H2Med. Además, la entrada en Teréga encaja con el plan estratégico y aportará beneficios a las dos compañías y los dos países, reforzando la seguridad de suministro y contribuyendo al avance en los objetivos de descarbonización, y ojo, manteniendo la independencia de ambos operadores.
Claro que al mismo tiempo, Enagás baja su presencia en el desarrollo de gases renovables (hidrógeno verde y biometano) al vender el 40% de la filial Enagás Renovable a Hy24, sociedad conjunta formada por los fondos Ardian y FiveT Hydrogen, por 48 millones. De esta forma, Enagás pasará de controlar el 60% a poseer sólo un 20% y espera un impacto positivo en su beneficio neto anual de 9,5 millones. Asimismo, de Enagás Renovable saldrán Amancio Ortega (dueño del 5%) y el astillero público Navantia (dueño de otro 5% y controlado por la SEPI), por lo que Hy24 se convertirá en el primer accionista al elevar su participación del 30% al 80%. Hasta el momento, Enagás Renovable tiene más de 10 proyectos en hidrógeno verde y más de 10 en biometano, en colaboración con otros socios, pero la gran mayoría están en desarrollo y sólo tiene dos en operación que están en Mallorca y en Burgos, respectivamente.
Tanto la entrada en Teréga como la desinversión en Enagás Renovable, han quitado protagonismo a los resultados de Enagás en el primer trimestre. Los ingresos han crecido un 8,2%, a 227,4 millones de euros. El resultado bruto de explotación (ebitda) ha descendido un 9,9%, a 163,9 millones; y el beneficio neto ha bajado un 12,7%, a 56,9 millones, y no ha incluido la plusvalía de la venta del 40% de Enagás Renovable que se registrará en el segundo trimestre. Además, la deuda neta se ha situado en 2.456 millones a finales de marzo, siendo 19 millones inferior a la del cierre de 2025.
Los analistas del Banco Sabadell han referido que la compañía que dirige Arturo Gonzalo sigue contando con margen de balance suficiente para acometer inversiones (de hecho, contempla la cifra de 4.035 millones entre 2025-2030) y mantener la actual política de dividendo de 1 euro por acción. También han señalado que la compañía gestora del sistema gasista español y transportista de gas espera una contribución media anual de Teréga de unos 20 millones en flujo de caja operativo, el cual también crecerá en más de 50 millones con la aportación de la nueva regulación en España, alcanzando un promedio anual total de casi 600 millones.











