
Por partes, que dijo Jack el Destripador. El Gobierno trilero de Pedro Sánchez ha concedido el nuevo canal de televisión digital terrestre (por cierto achicando espectro a los canales actuales lo que podría provocar una peor recepción de los canales actuales) a manos amigas.
El canal de TV Siete, que estará al servicio del insigne Pedro Sánchez, o al menos eso le han prometido al Gobierno, ha sido concedido a la empresa Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo SL. Se llama así para que su acrónimo sea SIETE, y de ahí emerja la denominación popular, o sea, comercial, Canal 7. Ya saben, después de La Sexta, La Séptima, ambos dos... en lucha abierta por ver quién es más progre: si el de Moncloa o el de Planeta.
Los promotores son Josemi Contreras, asesor de presidencia en materia televisiva, primero con Zapatero y luego, indirectamente, con Sánchez, y Andrés Varela Entrecanales, Grupo Alconaba, asimismo incurso en la campaña de Moncloa y de Iberdrola para desbancar a Florentino Pérez de la Presidencia del Real Madrid, como adelantara Hispanidad.
Ahora bien, ni Varela ni Contreras ponen nunca un euro: sólo lo reciben o actúan como intermediarios del dinero ajeno... y es que si pones un euro puedes perderlo.
Así que quién pagará las facturas, que conste que no eternamente, es el empresario argentino José Luis Manzano que, por pura casualidad, es el mismo que, miren por dónde, le compró a Telefónica, su filial Telefónica Perú, por la minucia de 900.000 euros... pero con la promesa de 'apoyar' el nuevo aparato de propaganda y sahumerio de Pedro Sánchez conocido como Siete.
Movistar+ (o sea, Telefónica) cederá el nombre de Siete y 'regalará' parte de los carísimos derechos de retransmisión de los partidos de fútbol, para convertir Siete TV en otro Canal+: mitad en cerrado, mitad en abierto. Un proyecto difícil de cuadrar
José Luis Manzano, empresario argentino que hizo carrera política con Carlos Menem pero luego se dedicó a los negocios, es otro progresista millonario, un capitalista de cabeza y manos, sobre todo manos, y corazón socialista, amante del derecho al aborto y sus derivados.
Es el hombre del grupo Integra que ahora figura como accionista de la nueva Siete. En otras palabras ¿quién va a pagar la fiesta del nuevo canal de TV sanchista? Telefónica.
Ahora bien, el asunto no acaba ahí. Siete no deja de ser una marca de Telefónica, en concreto de Movistar+, presidida, cómo no, por el insigne Javier de Paz, el hombre de confianza de Zapatero y que manda más en la operadora que el presidente, Marc Murtra.
Por eso, Javier de Paz, quien ha fracasado en su promesa de ofrecerle un canal a Sánchez, directamente desde Telefónica o a través de PRISA, está dispuesto a cederle la denominación comercial y algo más, siempre que él pinte algo, mejor dicho, pinte mucho, en el nuevo proyecto.
Naturalmente, De Paz colabora con Siete... con el dinero de los accionistas de Telefónica. Como no quiere quedarse fuera, Josemi Contreras y Varela Entrecanales exigen a De Paz que les ceda, además, los mejores derechos de TV de pago para el nuevo canal.
Y ahí vienen los problemas. Primero porque Telefónica, que paga una barbaridad por los derechos de retransmisión de la Liga de Fútbol española ya ha seccionado partidos de liga a sus usuarios y les exige abonos extra para los mejores encuentros.
Pero es que, además, Florentino Pérez y la UEFA, que vuelven a ser amiguiños, tienen un proyecto común para renunciar a la Superliga pero, a la vez, devolver la Champions a la transmisión en abierto, lo que popularizaría mucho más la antigua Copa de Europa de clubes.
Y ahora esperen a que Florentino llegue a un acuerdo con la UEFA para emitir la Champions en abierto... lo que nos vamos a reír
Es decir, que Telefónica paga el canal privado Siete a mayor gloria de Pedro Sánchez pero Javier de Paz exige su cuota de protagonismo en ese futuro Canal Siete que, como se trata de una cacicada de muy difícil rentabilización, encima se verá afectada por una financiación extra de Telefónica, vía Manzano y vía cesión de nombres comerciales y derechos de fútbol a bajo precio. Pero, como repite Javier de Paz, Telefónica tiene mucha caja.
Eso sí, todo ello en medio de una guerra de egos, porque todos estamos por Sánchez pero Javier de Paz, Varela Entrecanales, Josemi Contreras y compañía no se distinguen precisamente por su modestia.
¿Y si mañana cae Sánchez? Pues entonces nos entenderemos con Núñez Feijóo, que es un progresista de derechas, de toda la vida.











