Tras el culebrón audiovisual que se ha vivido en torno a ‘Warner Bros. Discovery’ (WBD), donde Paramount Skydance ha acabado ganando el pulso a Netflix, parece que no sólo hay grandes operaciones en la industrial audiovisual sino también en la musical. Y es que el inversor estadounidense Bill Ackman ofrece 55.800 millones de euros por Universal Music Group (UMG), la mayor discográfica del mundo.
Ackman es fundador y CEO de la firma de inversión Pershing Square Capital Management, que actualmente es el cuarto accionista de UMG, con un 4,7% del capital. De esta forma, se coloca por detrás del grupo francés Bolloré (más del 18%), el conglomerado tecnológico chino Tencent Holdings (cerca del 11%) y Vivendi -el grupo de medios que controlan los Bolloré- (10%), según datos de Bloomberg.
Bill Ackman es considerado como un inversor activista y uno de los más influyentes en Wall Street, dado que tiene participaciones en numerosas empresas y fondos (Alphabet, Uber, Meta, Amazon, Nike, Hertz, Restaurant Brands International y Brookfield, entre otros). Ahora quiere convertirse en el dueño total de UMG, así como elevar la cotización y trasladarla de Ámsterdam a Nueva York. Para ello, Pershing Square ofrece 55.800 millones de euros en efectivo y acciones: 9.400 millones en efectivo y 0,77 acciones nuevas por cada acción de UMG. Dicha elevada cifra supera con creces la capitalización bursátil de la mayor discográfica del mundo (que está en unos 35.000 millones) y supone ofrecer 30,4 euros por acción, incluyendo una prima del 78% respecto al precio de la cotización del pasado 2 de abril.
La primera reacción del mercado el pasado día 6 fue positiva: la acción de UMG llegó a dispararse un 28% al inicio de la sesión, a 21,25 euros, pero después se suavizó a un 10%. Este miércoles, el alza es mucho más discreta, en concreto, del 3,25%, a 19,68 euros. Sin embargo, no hay que olvidar que la cotización de UMG acumula una depreciación del 15% en el último año.
Recuerden que Vincent Bolloré impulsó la escisión de la mayor discográfica del mundo del grupo Vivendi y su salida a bolsa en Ámsterdam en 2021; en febrero de 2022, dejó el control y el liderazgo de la empresa familiar a su hijo Cyrille, mientras que su hijo Yannick está al frente de Havas y preside el consejo de supervisión de Vivendi. Con el debut bursátil, Ackman entró en el accionariado de UMG con un 10%, pero en 2025 empezó a rebajar su participación, tras la negativa de la compañía a su exigencia de cambiar el domicilio a EEUU y de dejar de cotizar en Ámsterdam. El pasado mayo, este inversor estadounidense renunció a su silla de consejero en la discográfica y dos meses después lo hizo Cyrille Bolloré para centrarse en su grupo familiar. En marzo de este año, UMG suspendió sus planes de cotizar en EEUU, alegando que la incertidumbre de las condiciones del mercado había situado su valoración en un nivel inferior a su valor real… y eso que aún no había empezado la guerra de Irán. Ahora Ackman vuelve a la carga, a lo grande, lanzando una oferta millonaria por el total de UMG, con la vista puesta en elevar la cotización y trasladarla de Ámsterdam a Nueva York porque ahora se mueve con un gran descuento respecto a su valor intrínseco y su liquidez es limitada.
De hecho, ha afirmado que “desde la salida a Bolsa de Universal Music, Sir Lucian Grainge y la dirección de la compañía han realizado un excelente trabajo impulsando y consolidando una cartera de artistas de primer nivel, además de generar un sólido desempeño comercial”. Sin embargo, “el precio de las acciones de UMG se ha estancado debido a una serie de problemas ajenos al rendimiento de su negocio musical, y es importante destacar que todos ellos pueden resolverse con esta transacción”, ha añadido. Asimismo, propone la fusión de UMG con Pershing Square y que el nuevo presidente sea Michael Ovitz, un inversor, agente de talentos y filántropo que presidió Walt Disney durante 16 meses (entre octubre de 1995 y enero de 1997). Para financiar el acuerdo, Pershing Square pondrá 2.500 millones y la nueva compañía asumiría otros 5.400 millones en deuda y vendería su participación en Spotify por unos 1.500 millones, según informa Bloomberg.
Eso sí, el éxito o el fracaso de la operación depende en gran medida de la postura que tome la familia Bolloré (accionista de UMG a través de su grupo familiar y de Vivendi, controlando más del 28% del capital). Conviene recordar que la mayor discográfica del mundo se nutre del éxito de sus artistas (entre ellos, Lady Gaga y Taylor Swift) y sus resultados de 2025: ingresó 12.507 millones, un 5,7% más que el año anterior; su resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 2.810 millones (+5,6%); y el beneficio neto bajó un 26,5%, a 1.533 millones, por la variación en la revalorización de las inversiones en empresas cotizadas (incluidas Spotify y Tencent Music Entertainment, entre otras). Eso sí, el dividendo se movió al alza y recientemente se ha anunciado una recompra de acciones por 500 millones.












