José Luis Rodríguez Zapatero está en baja y su futuro judicial depende, no sólo de la justicia española, sino de la de EEUU, desde que el venezolano 'Pollo' Carvajal decidiera colaborar para suavizar su condena. ZP está en caída y a nadie le gusta aparecer junto a un perdedor, aunque de momento sólo sea presunto. Al mismo tiempo, se trata de borrar las huellas del expresidente por lo que pueda pasar en un futuro a lo mejor no tan lejano como a algunos les gustaría.

Existen varias maneras de desvincularse. Una es la llevada a cabo por la consultora de comunicación sueca Kreab, cuya filial española tuvo a Zapatero en nómina durante años como asesor internacional, hasta principios de 2025, cuando separaron sus caminos… o no, porque lo que sucedió es que su nómina pasó a depender directamente de la central en Suecia, a razón de unos 120.000 euros anuales.

Otra manera de poner tierra de por medio con el expresidente es la de Acento, la consultora-lobby del socialista Pepe Blanco, exministro y hombre de la máxima confianza de ZP, y el pepero Alfonso Alonso. Efectivamente, Acento es una empresa transversal… y bipartidista. Pues bien, resulta que Havas, es decir, Vivendi, es decir, la familia Bolloré, ha comprado Acento, según adelanta este lunes El Español. Asi, Vivendi, socio de casi referencia de PRIS y, en buenas relaciones con Joseph Oughourlian.

Me dirán que ZP no trabajaba para Acento y es cierto, pero es que Zapatero no trabaja para Acento, ¡es Acento! En cualquier caso, sí hay algo que tienen en común la consultora y el expresidente: Huawei. La multinacional china es uno de los principales clientes de la consultora que, al mismo tiempo, tiene a ZP como representante en España y Europa.

En esta línea, no es casual que Anabel Mateos, esposa del socialista Antonio Hernando, uno de los fundadores de Acento y actualmente secretario de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, trabajó durante años en Acento, al frente de la cuenta de Huawei, hasta que fichó por el PSOE, donde actualmente ocupa el cargo de secretaria adjunta a Organización y Coordinación Territorial.

Con la compra de Acento, la familia Bolloré -progres masoncetes de derechas- ya controla todas las patas de la comunicación en España: la publicitaria, con Havas, la de relación con la prensa, con Tinkle, la de medios de comunicación, con PRISA, y ahora el lobby puro y duro, con Acento. No está mal. Por cierto, Blanco y Alonso seguirán al frente de Acento, al menos durante un tiempo, pero ya no la controlarán, como han hecho hasta ahora.