Gestamp hace sonreír a la familia Riberas (en especial, a los hermanos Francisco José y Juan María -más conocido como Jon-) al disparar su beneficio trimestral un 81%… por extraordinarios en el primer trimestre. Recuerden que ha optado por vender algunos activos, entre ellos, algunos en EEUU y en Alemania. Sin embargo, el mercado lo ha castigado, porque la cotización cae más de un 6%.

Eso sí, en el rumbo bursátil también ha influido el hecho de que el fabricante automovilístico indio Mahindra haya optado por una colocación acelerada del 3,58% del capital de CIE Automotive que aún controlaba, a cambio de 134 millones de euros. Recuerden que la familia Riberas es el primer accionista de CIE, con un 15,693% a través del holding Acek Desarrollo y Gestión Industrial, seguida de Corporación Financiera Alba (el vehículo inversor de los March), con un 10%; Elidoza Promoción de Empresas (sociedad de la familia Egaña), con otro 10%; el presidente de CIE, Antonio María Pradera, con otro 10%; el fondo de inversión Fidelity, con un 7,353%; la sociedad vasca de actividades financieras, asesoramiento económico y gestión patrimonial Addvalia Capital, con un 5%. La salida de Mahindra ha provocado que CIE bajara en bolsa más de un 7,5%… y eso también se ha notado en Gestamp, que ha descendido un 6,6%.

Vayamos ahora a los resultados del primer trimestre del fabricante de componentes metálicos para el automóvil, que continúa notando mucho más la crisis mundial del sector que otros proveedores (CIE la sigue sorteando, por ejemplo). Sus ingresos han descendido un 5%, hasta 2.834 millones, por el impacto de la evolución de las divisas y la menor producción mundial de vehículos (-3,4%), especialmente en Europa Occidental, EEUU y China.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) se ha situado en 307 millones, en línea con el de hace un año, gracias a las medidas de eficiencia, control de costes y mejora de la rentabilidad, excluyendo el impacto del Plan Phoenix (que sigue en vigor y cuyo objetivo es mejorar la rentabilidad en la región de NAFTA -Canadá, EEUU y México-). El margen ebitda ha pasado del 10,1% al 10,7%, incluyendo el Plan Phoenix, y del 10,3% al 10,8%, excluyéndolo, principalmente, por la mejora en Norteamérica y Gestamp mantiene su compromiso de lograr una rentabilidad de doble dígito en dicha región a finales del ejercicio.

Y el beneficio neto se ha disparado un 81%, pasando de 27 millones a 49 millones, por los impactos extraordinarios, en concreto, un impacto puntual en materia de gastos financieros, la venta de activos y las menores diferencias de cambio. Sin los extraordinarios, Gestamp habría mantenido una ganancia similar a la del primer trimestre de 2025. Su presidente ejecutivo, Francisco José Riberas Mera, ha señalado que “pese al aumento del beneficio neto en el periodo, que es fruto del impacto de extraordinarios, la compañía ha seguido enfrentándose a un entorno complejo, marcado por una caída en la producción mundial de vehículos, presiones de costes e incertidumbres geopolíticas y regulatorias”. Por ello, “ hemos continuado centrados en el impulso de medidas de eficiencia y flexibilidad para proteger la competitividad” de la compañía.

La deuda neta de Gestamp ha bajado un 10,9%, a 1.977 millones. En esto ha contribuido la estrategia de optimización del endeudamiento, así como la venta de activos, algo por lo que también ha optado Antolin. Eso sí, el flujo de caja libre (excluyendo el Plan Phoenix) se vio impactado por el efecto de la estacionalidad del trimestre y se situó en -136 millones, frente a los -83 millones de un año antes.

En paralelo, en la Junta de Accionistas, celebrada a media mañana del miércoles 13, se han aprobado todos los acuerdos propuestos (entre ellos, la distribución de un dividendo complementario… para cumplir el compromiso de repartir el 30% del beneficio neto anual, algo que, sobre todo, alegra a su principal accionista -la familia Riberas, dueña del 75,023%-). Asimismo, se ha ratificado el nombramiento de Norimichi Hatayama como consejero dominical.