
Han conseguido la eliminación eugenésica casi absoluta de niños con síndrome de Down, y es posible que pronto consigan también la de una mayoría de población vulnerable: ancianos dependientes, niños con enfermedades congénitas, enfermos mentales...
Sr. Director:
¿Y tú, que método de aborto prefieres?
Esta es la pregunta que formulaba el congresista norteamericano Brandon Gill a otra miembro del congreso Jessica Waters, defensora del aborto, y lo hacía describiendo detalladamente los métodos que se utilizan, cada uno si cabe, más cruel y abominable que otro. El video está publicado en redes.
Today I asked an abortion advocate what her favorite method of abortion is. pic.twitter.com/4Wvx4vo3i3
— Congressman Brandon Gill (@RepBrandonGill) April 28, 2026
Y todos ellos, recordemos, están ejecutados por “médicos”, lo que confirma que en todas las profesiones hay personas ignominiosas.
Pero la pregunta destapa una realidad sobrecogedora: la crueldad del crimen del aborto, cuya trascendencia como nos señalan los maestros, es mayor de lo que parece.
“Lo más grave, desde el punto de vista moral, que ha acontecido en el siglo XX, es la aceptación social del aborto provocado”.
*Julián Marías.
“El aborto mata la paz del mundo. Es el peor enemigo de la paz, porque si una madre es capaz de destruir a su propio hijo. ¿Qué me impide matarte? ¿Qué te impide matarme?
*Teresa de Calcuta.
El objetivo del congresista que formulaba la pregunta, parece claro que era convencer del respeto a la vida del no nacido, aportando datos de la realidad, pero resultó tarea inútil pues una característica de nuestro tiempo es la desvalorización de la Verdad.
Para la sociedad de masas, como decía Gustave Lebon: la Verdad y la razón, carecen de valor, y son sustituidas por la sugestión, la conveniencia o simplemente la comodidad.
Y esto es quizás más visible en España, el país del mundo con mayor consumo de tranquilizantes y antidepresivos, así como uno de los que lidera el consumo de drogas (cannabis y cocaína).
Podríamos decir que en términos generales, estamos en una sociedad narcotizada que ni exige ni asume responsabilidades, y por ello fácilmente manipulable por personajes sin escrúpulos o personalidades psicopáticas (ahora también denominadas narcisistas), y esto ya sea a nivel político, laboral o familiar.
Hoy más que nunca, se hace evidente que todo lo que rodea a la Ley del aborto, está basado en la mentira y la manipulación ideológica.
Referente a la Medicina, los principios más claros y contundentes del Juramento Hipocrático -que supuestamente todo médico debe acatar-, son los puntos donde se incide en que el médico nunca debe procurar el aborto o quitar la vida del paciente, sin embargo hoy en día, impúdicamente se han “actualizado” específicamente estos dos principios, sustituyéndolos cínicamente por otros antagónicos expresados con palabras políticamente correctas.
Por otro lado, cuando se aprobó la Ley del aborto, justificando su necesidad por supuestas situaciones extremas de la mujer, estadísticamente ínfimas, las personas más clarividentes ya nos predecían que detrás de aquella aprobación inicial vendrían otras hasta conseguir el aborto prácticamente sin límites.
Y asimismo que también llegarían otras leyes -disfrazadas de piedad- para la eliminación de ancianos, enfermos crónicos y depresivos, niños especialmente vulnerables, etc.
Hoy vemos que ya son realidad todas esas predicciones, con leyes de eutanasia, suicidio asistido, etc., e incluso se quieren establecer como derecho constitucional.
Han conseguido la eliminación eugenésica casi absoluta de niños con síndrome de Down, y es posible que pronto consigan también la de una mayoría de población vulnerable: ancianos dependientes, niños con enfermedades congénitas, enfermos mentales y crónicos, etc.
Todo ello mientras la sociedad duerme anestesiada con los somas que refería Aldous Huxley, en este caso: sexo y consumismo sin límites y humanización de las mascotas.
Pero para quienes no les es indiferente esta realidad, especialmente para los cristianos, significa un reto y un compromiso, pues sabemos que no acaba aquí la película porque se nos ha dicho el final, por ello asumimos que hay que luchar cuanto sea posible y a menudo contracorriente, sabiendo que existe una mayoría social y una parte de la juventud que permanece adocenada adoptando los mantras de la sociedad de masas, pero también existe otra parte social y de la juventud, que ha vuelto a los valores eternos de Verdad, la que trajo Aquel que vino hace más de dos mil años.
Y es que como decía Marañón, basta que una parte de la juventud asuma estos valores trascendentes, para que se salve el mundo.
- “Ciego será quien no vea que el ideal de la etapa futura de nuestra civilización será un simple retorno de los valores eternos y, por ser eternos, antiguos y modernos: a la supremacía del deber sobre el derecho; a la revalorización del dolor como energía creadora; al desdén por la excesiva fruición de los sentidos; al culto del alma sobre el cuerpo; en suma, por una u otra vía, a la vuelta hacia Dios” *Gregorio Marañón
Mientras tanto, hoy como ayer y como siempre mientras Dios quiera -aunque arrecie el viento en contra- , seguiremos aunando nuestras fuerzas junto a aquellos que empujan el carro universal de la Dignidad.
Juan F. Jiménez Borreguero
Médico de familia
Cofundador de “Médicos por la vida”.









