CIE Automotive sube en bolsa casi un 5%, tras presentar los resultados del primer trimestre, en los que ha registrado un récord trimestral de resultado bruto de explotación (ebitda) al superar los 200 millones de euros. Esto supone una muestra más de que continúa escapando a la crisis mundial del automóvil y dando alegrías a sus principales accionistas, entre los que destacan las familias Riberas, March y Egaña, y su presidente, Antonio María Pradera.

La multinacional vasca de componentes de automoción está controlada en un 15,693% por el holding de la familia Riberas (Acek Desarrollo y Gestión Industrial), que aquí sonríen más que en el fabricante de componentes metálicos para el automóvil Gestamp, del que controla el 75,023% del capital y donde los ingresos. Tras los Riberas, en el accionariado de CIE están: Corporación Financiera Alba (el vehículo inversor de los March), con un 10%; Elidoza Promoción de Empresas (sociedad de la familia Egaña), con otro 10%; Antonio María Pradera, con otro 10%; el fondo de inversión Fidelity, con un 7,353%; la sociedad vasca de actividades financieras, asesoramiento económico y gestión patrimonial Addvalia Capital, con un 5%; y el fabricante automovilístico indio Mahindra, con un 3,58%.

Vayamos a los resultados del primer trimestre de CIE, los mejores trimestrales hasta el momento. Los ingresos han ascendido a 1.052 millones en un entorno desafiante y que está muy penalizado por la evolución de las divisas. Con notables crecimientos de ventas en Brasil (+23,4%) o India (+23%), mercados emergentes en los que CIE centra parte de su crecimiento.

Por su parte, el ebitda ha superado por primera vez los 200 millones en un trimestre, situándose en 201 millones. Esta cifra supone un margen del 19,1% sobre ventas. El resultado neto de explotación (ebit) se ha situado en 152 millones, alcanzando un margen sobre ventas del 14,4%. El beneficio neto ha subido un 2,3%, hasta el récord de 96,3 millones. Además, la generación de caja operativa ha ascendido a 136 millones, lo que permite financiar crecimiento, inversión y retribución al accionista, manteniendo un nivel de endeudamiento estable y controlado.

En la Junta de Accionistas de CIE, donde se han difundido las cifras trimestrales, el consejero delegado, Jesús María Herrera, ha subrayado que han iniciado 2026 “desde una posición de fortaleza. Tras varios años de ejecución consistente, la compañía ha consolidado un modelo industrial sólido, capaz de generar crecimiento rentable, márgenes líderes en el sector y una fuerte generación de caja, incluso en entornos exigentes”. “Esta solidez nos permite afrontar una nueva etapa con confianza. Nuestros compromisos para 2026-2027 definen una hoja de ruta muy clara: crecer por encima del mercado, mantener la excelencia operativa y seguir reforzando nuestra posición financiera, lo que nos permitirá incrementar el dividendo e integrar nuevas compañías”, ha añadido. Y todo ello, en un entorno que seguirá siendo “dinámico y exigente”, pero que está capeando mejor que otros fabricantes españoles de componentes para automóvil (Gestamp, Antolin,...).

Y por cierto, en la Junta se han aprobado todos los acuerdos propuestos. Entre ellos, las reelecciones por cuatro años de los consejeros independientes María Eugenia Girón Dávila y Elena María Orbegozo Laborde, y de los consejeros dominicales Iñigo Barea Egaña (representante de Elidoza Promoción de Empresas, la sociedad de la familia Egaña) y Javier Fernández Alonso (representante de Corporación Financiera Alba). 

Recuerden que CIE no sólo continúa mejorando sus resultados, pese al contexto de crisis mundial del automóvil, sino que también ha salido de compras. Hace unos meses, entró en un segmento donde no estaba presente al invertir 200 millones en la compra de Aludec, un fabricante de piezas decorativas de metal y plástico para el interior y el exterior de vehículos. Además, participará en el rearme español: el pasado julio anunció que fabricará componentes de defensa tras mantener reuniones con el Gobierno.