La necedad crece en al esfera pública y en el periodismo políticamente correcto. Veamos, Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, ha perdido los papeles en una rueda de prensa sin sentido, en la que arremetió contra la prensa, aún a sabiendas de que su principal enemigo no es la prensa, sino Pedro Sánchez... e Ignacio Sánchez Galán.
Florentino soltó a aquello de "dejen hablar a esa niña que también tiene derecho, lo que me parece una 'chuminá' y el presidente del Real Madrid se refirió a una periodista que "no sé si sabe algo de fútbol". Sólo que antes se había referido a no sé cuantos periodistas masculinos con críticas mucho más acerbas que esa.
Entonces, ¿los insultos del presidente del Real Madrid a los periodistas masculinos... eran feminismo?
Pero lo que ha quedado es lo del machismo de Pérez, una campaña interesada, ridícula, exagerada, y mayormente estúpida. Nadie se la cree pero todo el mundo quiere participar en ella.
Es como de confundir el odio a Cristo, el odio a la fe, con el racismo, que se hizo patente tras el famoso grito, en el Estadio del Español: "Musulmán el que no vote".
Confusión interesada, sobre todo porque en las jefaturas políticas y periodísticas proliferan aquellos que odian a Cristo, mientras aseguran ser fieles seguidores de la igualdad entre las razas.
Dicho esto, Hispanidad adelantó la campaña real para echar a Florentino Pérez del Real Madrid, la campaña donde confluyen los intereses del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y los del presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán. Ahora todos nos copian sin citar.
Ahora bien que el contraataque sea el de Florentino, machista...












