Galp se ha quedado sin premio bursátil, pese a anunciar que subirá el dividendo anual un 10%, hasta 0,70 euros por acción. Una decisión que se debe al sólido desempeño en el primer semestre (en el que ha elevado ingresos, beneficio e inversiones), las perspectivas para el resto del año y la ejecución de la estrategia.

Los ingresos de la petrolera portuguesa ha crecido un 20%, hasta 11.833 millones de euros, en el primer semestre, de los que 6.797 millones (+35%) han correspondido al segundo trimestre. En todo esto han contribuido los mayores precios del petróleo y del gas, en un contexto de alta volatilidad tras el impacto de la guerra de Irán.

Por su parte, el resultado bruto de explotación (ebitda) -ajustado por costes de reposición- se ha disparado un 47%, a 2.216 millones. El negocio de Exploración y Producción (upstream, en el argot del sector) ha aportado 1.384 millones (+76%); el de Industrial & Midstream, 656 millones (+22%); el Comercial, con 197 millones (+21%); y el de Renovables, 9 millones (-52%).

El beneficio neto atribuido ha sido de 451 millones (-4%). Eso sí, el resultado neto ajustado por costes de reposición ha crecido un 44%, a 812 millones, gracias al aumento de petróleo y gas en Brasil, así como a la subida de los precios. Además, se ha anotado un impacto positivo extraordinario de 141 millones, principalmente en relación con la valoración a precios de mercado de la posición de derivados financieros pendientes de liquidación, así como efectos de inventario de 81 millones.

Las inversiones de la petrolera portuguesa han subido un 44%, a 696 millones, por la compra de activos eólicos en España (318 millones) en el semestre y 109 millones destinados a la refinería de Sines para el desarrollo de proyectos bajos en carbono. Sin embargo, la deuda neta ha descendido un 3%, a 1.379 millones. A la compra de esos activos eólicos en España se ha sumado este lunes una cartera de 361 megavatios (MW) eólicos terrestres adquirida a Acciona Energía por 432 millones, repartidos entre 15 parques en varias regiones. Una operación con la que Galp ha reforzado su posición en el mercado ibérico de las energías renovables, con activos que llevan operativos desde 2005 y aspira a generar unos 800 gigavatio-hora (GWh) de electricidad al año.

Para la filial verde de Acciona dicha compra ha reportado unas plusvalías de 255 millones y supone un paso más dentro de la rotación de activos que ha lanzado para maximizar el valor de sus proyectos y optimizar la asignación de capital, reforzando su posición financiera,... pero también elevando la burbuja especulativa con renovables. Desde 2024, Acciona Energía ha vendido más de 3.000 MW por 3.700 millones y los analistas del Banco Sabadell han señalado que al vender 361 MW a Galp ya completa cerca del objetivo que se había planteado para este año y a un precio de 1,20 euros/MW que es atractivo y supera su valoración.

En paralelo, Galp también ha vendido activos renovables en España (en concreto, cinco activos fotovoltaicos a Ignis) y las conversaciones para fusionar sus gasolineras y refinerías con las de Moeve (antes Cepsa) “siguen avanzando de forma constructiva”, pero se ha retrasado el plan inicial: se ha aplazado la firma del posible acuerdo al segundo semestre. Recuerden que cuando el pasado enero se anunció el acuerdo no vinculante entre ambas energéticas se preveía que las negociaciones llegaran a buen puerto a mediados de año, pero ahora será más adelante. Y por cierto, recientemente, al hilo del viaje de Pedro Sánchez a Argelia, Moeve ha obtenido el visto bueno para la venta de sus pozos de petróleo de dicho país, los únicos que le quedan en el negocio de upstream tras haber vendido los de Abu Dabi, Colombia, Perú y Surinam.