El mundo del deporte, así como toda la industria que lo rodea, cotiza al alza, pues se mueve a precios altos. Algo que se ha podido comprobar esta misma semana al conocerse un movimiento con el que Bob Iger (75 años) no se aburrirá. Y es que este último, junto a Josh Kushner (de 41 años y hermano de Jared Kushner, uno de los yernos de Donald Trump), ha comprado Los Angeles Lakers por 12.500 millones de dólares (unos 10.793 millones de euros), según adelantó ESPN.

El exCEO de The Walt Disney Company y el fundador de la firma de inversión Thrive Capital se han hecho con el equipo de baloncesto en el que jugó en su día el español Pau Gasol (de hecho, fue con el que ganó el campeonato de la NBA en dos ocasiones, en 2009 y 2010). El precio alcanzado supone un nuevo récord para una propiedad deportiva y el segundo cambio de propiedad del equipo en menos de un año. Cabe recordar que Mark Walter (66 años), hombre de negocios y director ejecutivo de la firma de servicios financieros Guggenheim Partners, adquiriera una participación de control de Los Angeles Lakers a la familia Buss en 2025 por el récord de 10.000 millones de dólares (unos 8.636 millones de euros al tipo de cambio actual). Walter también es copresidente del equipo de béisbol Los Angeles Dodgers y copropietario del club de fútbol inglés Chelsea F.C.

Ahora el precio de Los Angeles Lakers es un 25% superior al que abonó Walter hace meses y supera al de otros equipos, como los Golden State Warriors (de la ciudad de San Francisco) o los New York Knicks. Pero Iger y Kushner aún deberán esperar al próximo septiembre para saber si pueden comprar la franquicia deportiva o no. Todo depende de si lo aprueba la Junta de Gobernadores de la NBA, que sí dio su visto bueno por unanimidad en octubre de 2025 cuando Walter era el comprador. Por tanto, hay indicios para ser optimistas. Claro que no sólo el precio ha crecido, sino también las aspiraciones de los nuevos compradores, que hasta ahora estaban estudiando hacerse con el equipo de la ciudad del estado de Nevada.

Con el movimiento, Iger, el exCEO de Disney, ha vuelto a acaparar cierto protagonismo. Recuerden que cedió el testigo a Josh D’Amaro el pasado 18 de marzo, pero aún sigue siendo asesor sénior y miembro de la junta directiva de la factoría de Mickey Mouse y lo será hasta su jubilación el próximo 31 de diciembre. Iger ha estado al frente de Disney en dos etapas y en varios cargos: llegó a presidente en el año 2000 (cuatro años después de que Disney se hiciera con la compañía de medios Capital Cities/ABC que presidía y de la que era director de Operaciones), luego fue CEO entre 2005 y 2020, pasó a presidente ejecutivo hasta su jubilación en diciembre de 2021, pero tuvo que regresar al cargo de CEO en noviembre de 2022, tras el cese de Bob Chapek. Etapas en las que el gigante de ocio y entretenimiento apostó mucho por el progresismo radical y enfebrecido, incluyendo su último meneo ideológico (el woke), y la corrupción de menores (como denomina Santiago Abascal a su adoctrinamiento de los peuqeños), pero finalmente renunció a todo esto, no por principios, sino por razones económicas.

Iger está acostumbrado a las grandes transacciones: bajo su liderazgo, Disney se hizo con Pixar, Marvel, Lucasfilm y 21st Century Fox. Además, la factoría de Mickey Mouse se hizo con el control total de ESPN en 1996 por unos 19.000 millones de dólares tras la compra de Capital Cities/ABC, por lo que la apuesta deportiva viene de lejos y en los últimos tiempos se ha expandido también a sus plataformas de streaming. Ahora se ha conocido que Disney+ se ha hecho con los derechos de retransmisión de la Fórmula E, el campeonato del mundo de monoplazas eléctricos que fundaron los españoles Alejandro Agag (yerno de José María Aznar) y Alberto Longo. Así, a partir del próximo diciembre, la Fórmula E se verá en Disney+ y será accesible en 144 territorios, tal y como se anuncio en el programa televisivo Good morning America (Buenos días América), donde intervinieron dos de sus pilotos más destacados (en concreto, el líder Jake Dennis y el español Pepe Martín). Además, Agag y Longo pueden estar satisfechos porque el pasado marzo se cumplió su sueño de que los monoplazas de Fórmula E corrieran en el Jarama y el próximo noviembre este circuito madrileño acogerá los test de pretemporada.