El negocio de plataformas sigue siendo una incógnita hacia el futuro y parece que sus gestores se aprovechan de esto. La prueba más reciente es Idealista, el portal inmobiliario líder en España, Portugal.
Isabella Holdco, la matriz del grupo, cerró 2025 con unas pérdidas de 191,2 millones, según se desprende de las cuentas de 2025 presentadas recientemente en el Registro Mercantil, a las que ha tenido acceso Cinco Días. Según la compañía las cosas van bien, estas pérdidas se deben a ajustes contables, y eso es justificación suficiente para repartir dividendos. Así, han aprobado dar 158 millones de euros a los accionistas con cargo a reservas de capital.
Pero claro, no hablamos de pequeños propietarios de acciones, sino de el fondo Civen, que se hizo con el 70% del capital hace un par de años. El fondo es un viejo conocido en España, tiene participación en Masorange o en Restaurant Brands Iberia, propietaria de Burger King en España y Portugal.
Civen, cuya cabeza en España es el financiero Jorge Quemada, es el actual dueño, pero Idealista ha pasado de mano en mano desde su fundación. Desde que en el año 2000 montaron la startup el empresario Jesús Encinar, junto a su hermano Fernando Encinar y César Otienza, este es el cuarto cambio de propiedad. Y es que en 2015 se hizo con el control el fondo británico Apax que estuvo en el accionariado unos 10 años, pero decidían marcharse y venderlo a EQT en 2020.
En 2024, EQT ponía en manos de Morgan Stanley la venta, salieron muchos novios y en seis meses Civen se impuso al resto. Ojo, los fundadores siguen al frente de Idealista, pese a los múltiples cambios en la propiedad.
Sí, Idealista es líder en todos los mercados que opera, es cierto que el portal inmobiliario ya ha realizado compras, como la proptech Inmovilla, el software de alquiler Rentger o Casa.it, y ha expandido su mercado ofreciendo tanto tasaciones, búsqueda de compañeros de piso, ofreciendo seguros o siendo intermediario entre cliente y banco para conseguir una hipoteca.
Pero no deja de ser una plataforma, difícil de rentabilizar. Encima, los propietarios se empeñan en 'desangrarla'. Civen no ha hecho más que copiar, aunque de una manera menos agresiva a EQT, quien recordemos llegó a refinanciar 100 millones de su deuda… ¡para pagar un dividendo a los fondos!