Beatriz Corredor muestra aún más caradura, ahora al cargar contra Gobierno y CNMC, o sea, contra sus dos grandes protectores frente al desastre del apagón del 20 de abril de 2025. Recuerden que el primero ha preferido hablar de origen multifactorial y el otro está abriendo expedientes sancionadores a diestra y siniestra para tapar al mayor culpable: Red Eléctrica. Corredor preside la compañía encargada de la operación del sistema eléctrico y la distribución de electricidad desde febrero de 2020, de la que el Estado controla el 20%, y desde entonces cambió su nombre por el de Redeia y dejó el de Red Eléctrica para la filial que opera el sistema eléctrico español.
En un evento organizado por CEOE y Cepyme, la exministra socialista y amiga de Pedro Sánchez ha criticado que Red Eléctrica tiene “la peor” regulación y retribución entre los TSO (gestores de la operación y las redes de transportes de electricidad) europeos. Dicha regulación depende, sobre todo, de lo que marque el Gobierno y la retribución la fija la CNMC, que en unos días dejará de presidir Cani Fernández. Y por si quedaban dudas en sus palabras, Corredor ha apuntado que el resto de TSO europeos tienen una regulación y remuneración “más atractivas” que las del español. En especial, no le gusta que aquí no se tengan tasas de retribución más elevadas o no se incluya la previsión de inflación.
Claro que no sólo tuvo tiempo de criticar, sino también de presumir, señalando que “no hay ninguna otra empresa en España que invierta tanto en redes como Red Eléctrica”. ¿En serio? Sin embargo, son muchas voces las que apuntan a la urgente necesidad de invertir en redes eléctricas, por lo que Corredor aún podría hacer mucho más, y desde las empresas privadas se pide que se quiten los topes a la inversión en redes (como volvió a hacer Ignacio S. Galán, presidente ejecutivo de Iberdrola, en la última Junta de Accionistas de la eléctrica). Además, hay muchas voces que habla de la saturación de las redes, algo que no tuvo reparos en negar,... y aún cuando está lastrando ya hasta la construcción de viviendas.
La presidenta de Redeia ha defendido el modelo del TSO español, que agrupa tanto al operador del sistema como la red de transporte de luz-, como el “más eficaz en Europa”, justo cuando algunas voces piden que se separen y otras (entre ellas, Galán) su privatización... y encima no evitó un apagón masivo. Y cómo no, ha vuelto a insistir en que Red Eléctrica no tuvo ningún fallo... y cumplió con la normativa vigente.
En paralelo, desde la Comisión Europea se pide a Red Eléctrica, y por tanto a España, que deje cuanto antes el modo de operación reforzada que puso en marcha tras el apagón y que obliga al sistema eléctrico a recurrir de forma intensiva a las centrales de ciclo combinado de gas para mantener la estabilidad de la tensión eléctrica. Claro que eso hay que pagarlo... y ha elevado la factura eléctrica. De hecho, en lo que va de año, ese coste ha ascendido a 2.300 millones de euros, según ha estimado recientemente la patronal eléctrica Aelec.
Bruselas también considera que la vulneralidad del sistema se debe a una insuficiente capacidad de red y almacenamiento, y recomienda que España invierta más en almacenamiento de energía, redes e interconexiones. Además, le pide que su sistema eléctrico deje de depender del uso de las tecnologías fósiles como respaldo principal.













