En Brasil, este año se celebran elecciones presidenciales. La primera vuelta tendrá lugar el próximo domingo 4 de octubre; y la segunda vuelta (si ningún candidato a la Presidencia obtiene más del 50 % de los votos válidos), el domingo 25 de octubre. 

El sábado 25 de julio, Flávio Bolsonaro -hijo del condenado expresidente, Jair Bolsonaro- fue proclamado oficialmente candidato a la Presidencia de Brasil por el Partido Liberal (PL). En la Playa de Copacabana, Flavio Bolsonaro habló de seguridad, crecimiento económico y combate contra la ideologización izquierdista de la educación.

Cabe recordar que, en el programa de su padre, de 2018, se decía: «Uno de los mayores males actuales es el fuerte adoctrinamiento. [...] Más matemáticas, ciencias y portugués, sin adoctrinamiento ni sexualización precoz». 

Además, Jair Bolsonaro nombró en 2019 ministra de la Mujer, la Familia y los Derechos Humanos a Damares Alves, quien habló así contra la ideología de género: «La ideología de género es muerte, es muerte de la identidad». «Me posiciono contra la ideología de género». «Los niños visten de azul y las niñas de rosa». 

En el lado contrario, se presenta, de nuevo, Lula da Silva, el actual presidente ultraizquierdista que durante la actual legislatura se ha dedicado a vengarse del anterior presidente, Jair Bolsonaro, quien fue condenado por el Supremo brasileño a 27 años de cárcel y fue inhabilitado por un presunto intento de golpe de Estado. 

Lula consumaba así su venganza contra Bolsonaro, porque el presidente socialista estuvo 580 días en la cárcel, condenado por corrupción por el entonces juez Sergio Moro, que luego fue nombrado ministro de Justicia por Bolsonaro tras ganar las elecciones en 2018; aunque posteriormente, en 2021, la justicia brasileña anuló la sentencia contra Lula, al considerar que no se habían respetado sus derechos durante el proceso llevado a cabo por Moro. Es decir, se anuló por defecto de forma, no porque considerara que Lula es incocente.