El IBEX 35 cierra la jornada de este martes 7 de febrero con subidas del 0,6% hasta los 10.003 puntos. Las acciones de Deoleo bajan un 0,49% hasta los 0,20 euros.

Algunas coordenadas bursátiles de Deoleo, compañía líder en aceite de oliva (dueña de marcas tan conocidas como Carbonell, Hojiblanca, Koipe, Bertolli y Carapelli, entre otras) y que traemos a esta sección porque los agricultores se han lanzado a las carreteras para protestar, textualmente, “por la asfixia de la PAC y de la Agenda 2030”, en un contexto de sequía extrema que ha tenido como consecuencia, por ejemplo, la subida imparable de los precios del aceite.

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“El precio del aceite podría empezar a relajarse el próximo mes de junio”, decía a finales del año pasado el consejero delegado y presidente de Deoleo, Ignacio Silva, “siempre y cuando la primavera llegue con lluvias”.

Pero volviendo a su trayectoria en Bolsa, la compañía ha comenzado 2024 apostando fuerte por los números rojos. En lo que llevamos de año se deja un 11%. Tras alcanzar máximos su cotización en junio de 2023 en los 0,28 euros, cerró el año en los 0,22, y a día de hoy, sus títulos valen 0,20.

En el primer semestre de 2023, la deuda financiera neta de Deoleo subió un 12%, hasta los 113,75 millones de euros 

Su capitalización bursátil se sitúa en los 102,7 millones de euros, frente a los 114 millones del año pasado, y muy lejos de los 145 millones de 2021.

La multinacional, presente en las cocinas de muchos países de todo el mundo, vendió, en 2022, 177 millones de litros de aceite de oliva, cerca del 50% de lo que se comercializa en todo el globo. Aun así, y a pesar de la rotundidad de las cifras, la sequía, la fuerte caída de la producción y el imparable encarecimiento del aceite han llevado a la empresa a instalarse con holgura en las pérdidas.

En 2022 el beneficio neto cayó, nada más y nada menos, que un 90%, respecto a los 61,3 millones que ganó en 2021; en el primer semestre de 2023 alcanzaba unas pérdidas de 9,7 millones tras desplomarse un 22% el volumen de ventas.

Los márgenes de la compañía se han deteriorado y ha perdido cuota de mercado en España, (-1,6 puntos), en Estados Unidos (-1,2) y en Italia (-1,7 puntos).

Además, en el primer semestre de 2023, la deuda financiera neta de Deoleo subió un 12%, hasta los 113,75 millones de euros 

Y si a perro flaco todo son pulgas, a Deoleo, que gozaba hasta hace un par de años de una situación financiera totalmente saneada, esta escalada de precios le ha pillado en un momento complicado: la ‘operación salida’ que el principal accionista, es decir, el fondo CVC (en su momento acreedor y que ahora controla el 56,9% del capital) emprendió el año pasado.

Pero según se debilita el negocio y la cuenta de resultados se complica.

Los márgenes de la compañía se han deteriorado y ha perdido cuota de mercado en España, (-1,6 puntos), en Estados Unidos (-1,2) y en Italia (-1,7 puntos)

Si la compañía Iffco, un gigante alimentario de Emiratos Árabes Unidos que desembarcó hace sólo tres años en España con la apertura de una planta envasadora en Granada, era el principal candidato para CVC, también DCoop (cooperativa andaluza), Acesur (cuyo presidente es dueño del 5,072% de Deoleo) o Borges estaban interesados, ahora, con Deoleo moviéndose en rangos mucho menos vistosos, parece que el suflé se está desinflando o, quizá, si siguen interesados los posibles compradores es, lógicamente, a un precio menor.

Esta operación de desinversión del fondo CVC, que rescató Deoleo cuando estaba a punto de desaparecer, tiene todas las papeletas para convertirse en un mal negocio para el fondo de capital riesgo.

CVC tiene sus orígenes en 1981, dentro del banco estadounidense Citicorp (actual Citigroup), del que se escindió en 1993 y pasó a ubicar sus sedes en Londres y Luxemburgo. En España está dirigido por Javier de Jaime al que se le recuerda, entre otras operaciones, por ser el ‘facilitador’ de la entrada en el capital de Naturgy del fondo australiano IFM.

¿Cómo llega CVC a Deoleo? Entró en 2014, cuando compró el 29,9% del capital por 131,5 millones… Y, atención, ahora la empresa vale 102 millones…tras un largo culebrón societario y alguna que otra ampliación de capital.

Cuatro años después de la llegada de CVC, Deoleo entró en barrena. En palabras del propio presidente y consejero delgado, Ignacio Silva, en 2018 la compañía “tenía que cerrar o entregarse. Casi debía más de lo que vendía y tenía una deuda que no podía pagar”.

Con el principal accionista, CVC, queriendo deshacerse de la empresa, y con la perspectiva de unos malos resultados para el conjunto de 2023, Deoleo se convierte en un claro objetivo de OPA

Y finalmente se entregó, porque tras entrar en pérdidas superiores a los 290 millones y con una deuda financiera neta de casi 561 millones, entró en proceso de disolución.

En ese momento, los acreedores, (los hedge funds CVC y Alchemy) activaron un plan de reestructuración que supuso capitalizar una gran parte de la deuda: alrededor de 280 millones de euros.

Se creó entonces a una nueva sociedad, Deoleo Global, participada al 100% por Deoleo Holding. Los propietarios de esta compañía son la antigua Deoleo, en la que CVC tiene un 56,9% del capital y Acesur controla otro 5%, y Deoleo Financial, con el 49%, en la que figura Alchemy, que tienen firmada una posible opción de salida en 2025.

Un apunte final de los expertos sobre el futuro de la compañía: con el principal accionista, CVC, queriendo deshacerse de la empresa, y con la perspectiva de unos malos resultados para el conjunto de 2023, Deoleo asume una situación delicada que la convierte en un claro objeto de OPA.