El apagón que sufrió la Península Ibérica el 28 de abril de 2025 sigue dando que hablar y teniendo consecuencias económicas. Como bien saben, la exministra socialista Beatriz Corredor no hace otra cosa que insistir en que Red Eléctrica (REE) no fue la culpable y encima, se pone caradura y afirma que fue “la solución”. Ella continúa culpando a las eléctricas, mientras estas señalan a REE, y la CNMC ha intentado proteger a Corredor abriendo expedientes sancionadores a diestra y siniestra para diluir responsabilidades. Eso sí, lo único claro hasta ahora es que los clientes eléctricos son los que están pagando los costes del gran apagón.

El regulador de la Competencia (que ya tiene como presidente a Juan José Ganuza y tres nuevos consejeros -Carmen Balsa, Joan Capdevila y Marina Echebarría-) ha fijado en 38,7 millones de euros el coste de reposición del sistema eléctrico… y lo cargará a la factura durante un año. Dentro de dicha cifra, se incluyen 33,1 millones del coste de la generación que participó en la reposición (sobre todo, ciclos combinados de gas y centrales hidráulicas) y 5,6 millones de los intercambios internacionales a través de la interconexión con Francia que no se pudieron cubrir. La CNMC se ha negado a cargar el coste sobre la demanda que hubo exclusivamente durante las horas del apagón y repartirá el pago entre la la demanda futura de comercializadores y consumidores directos de forma proporcional a su consumo a lo largo de un año, lo que estima en un coste de 0,12 euros por megavatio-hora (euro/MWh).

38,7 millones del coste de reposición que varias entidades han pedido que fuera asumido por los Presupuestos Generales del Estado (PGE), o sea, por todos los contribuyentes. Claro que esto no es tan fácil porque España lleva sin aprobar unos nuevos Presupuestos desde diciembre de 2022, que fueron los correspondientes al año 2023, y desde entonces los ha ido prorrogando. El presidente de la CEOE, el católico Antonio Garamendi, sí que ha pedido Presupuestos a Pedro Sánchez, no adelantar las elecciones, como sí han hecho otras voces (incluso sus socios del PNV). A la vuelta de vacaciones, el Gobierno Sánchez volverá a intentar sacar unos PGE adelante, pero, por el momento, no tiene los apoyos necesarios para aprobarlos, pues PNV y Junts ahora no le ofrecen el cheque en blanco de otras ocasiones. 

En paralelo, la CNMC ha señalado que Red Eléctrica y su homólogo francés (RTE) tienen interpretaciones distintas respecto a los intercambios de electricidad comprometidos y los de apoyo, así como sus respectivos costes, según informa El Economista. El apagón alteró los flujos de luz previstos para el día 28 de abril de 2025 y la interconexión con Francia no sólo intento compensar la firmeza del sistema, sino que también apoyó para la reposición.

El regulador de la Competencia considera que los intercambios para compensar los programas firmes de exportación sí se pueden considerar como compensatorios, no de emergencia; mientras los intercambios de reposición deber ser vistos como un apoyo de emergencia. En función de cómo se califiquen tienen un coste u otro… y es lo que aún no se ponen de acuerdo Red Eléctrica y RTE. Ambos operadores del sistema eléctrico y del francés, respectivamente, tienen acuerdos bilaterales que incluyen garantizar la firmeza de la capacidad previamente asignada y también el reparto de costes a partes iguales. Pero esto último ahora es motivo de discrepancia y la CNMC ha señalado que podría elevar el tema a la Agencia de la Unión Europea para la Cooperación de los Reguladores de la Energía (ACER), la cual haría una consulta previa a la Comisión Europea.