Si el martes, el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM), Miguel Garrido, pidió un adelanto electoral para dar una “salida democrática a una situación insostenible”, con un Gobierno “agotado” y que “no gobierna”, sino que “se dedica a sobrevivir”, este miércoles, el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, no llegó tan lejos, ni mucho menos, y se limitó a pedirle al Gobierno unos nuevos Presupuestos Generales del Estado. “En nombre de las empresas no me voy a meter en política”, afirmó durante su intervención en el curso de verano de la UIMP y la APIE.

Menos mal que el presidente de la patronal comparte diagnóstico con el de CEIM y su discurso en la última asamblea de la organización, hace apenas una semana, fue especialmente duro con la situación política e institucional que vive España. Pero según él, no le corresponde pedir elecciones. Y no es una cuestión de más o menos valentía, según Garamendi. “Si preguntamos a un diputado de esta legislatura qué son los presupuestos, va a decir que qué es eso”, afirmó.

El presidente de la CEOE, que lo es desde 2018, se presentará a la reelección. “Os puedo decir que sí, yo me voy a presentar a las elecciones de CEOE porque la gente lo que me ha planteado es que es momento de seguir. Tenemos el país que tenemos, hay que seguir trabajando en la línea, estamos contentos con la gestión que han hecho y te pedimos que tires para adelante” señaló.

El próximo 1 de julio se reunirá el Comité Ejecutivo de la patronal y fijará la fecha de las elecciones que, en cualquier caso, serán antes de noviembre, para que no coincidan con la Cumbre Iberoamericana (3 al 5 de noviembre) en la que la CEOE participa activamente y es parte de la organización.

“Tengo el apoyo expreso de las organizaciones que tengo que tener y de las empresas que tengo que tener”, afirmó. Conviene recordar que su antecesor, Juan Rosell, aprobó una norma para limitar a dos los mandatos al frente de la CEOE, una limitación que Garamendi suprimió durante la presente legislatura.