• Una demanda colectiva exige ese pago por las "tasas invisibles", que inflan el coste para el comerciante.
  • Ojo, porque no es el único frente: está pendiente de las secuelas del pacto con Visa y las reclamaciones.
  • El daño de reputación llega en el peor momento para las tarjetas por la irrupción del pago con móvil.
  • En España, las comisiones máximas son del 0,3% en el pago con tarjeta de crédito y el 0,2% en la de débito.
La aplicación de comisiones abusivas por Mastercard a los comercios británicos entre 1992 y 2008 podría suponer el más duro golpe a la multinacional de servicios de pago con tarjeta, la segunda después de Visa. Con ésta, además, tiene otros pleitos no resueltos en Estados Unidos. Lo que se ha conocido este viernes han sido los detalles de la demanda colectiva presentada en Reino Unido contra la multinacional -primera en España-, a la que se reclaman 14.000 millones de libras (16.551 millones de euros). Con esa indemnización compensaría las "tasas invisibles" aplicadas durante años y que la Unión Europea consideró ilegales en 2007. Esas tasas invisibles se traducían, básicamente, en un recargo que penalizaba tanto a los comercios como a los consumidores, por el incremento de precios que suponían. Mal momento para Marstercard, por tanto. Al problema que supone el caso en su reputación corporativa, se une otra consideración: el negocio del pago con tarjeta está amenazado por la irrupción del pago por móvil. El impacto es cuestión de tiempo, pero esa realidad ya está aquí. El caso llega así al Tribunal británico de Apelación de Competencia, aunque el juicio no comenzará antes de 2018. Obviamente, el gigante de las tarjetas ha anunciado, a través de un comunicado, que se defenderá con uñas y dientes ("vigorosamente", dice), pero lo tendrá difícil. Tiene en frente el ex Defensor del Pueblo británico en servicios financieros, Walter Merricks, que está también seguro de que va a ganar. Y si la reclamación prospera, será la mayor indemnización nunca pagada en ese país: afecta a 46 millones de británicos, que podrían recibir una compensación de unas 300 libras cada uno. Esas tasas invisibles quedaron prohibidas por la Comisión Europea en 2007. Son las tasas de intercambio multilateral (TIM) que aplicaba Mastercard en las compras transfronterizas con tarjetas de crédito o débito. Pero suprimió esas comisiones hasta 2008 con el único fin de evitar una sanción comunitaria. No contento con ello, Martercard recurrió ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que desestimó el recurso en 2014. En España, el Gobierno aprobó en 2014 la ley que limita las comisiones al 0,3% en el caso de las tarjetas de crédito y el 0,2% en las de débito. No es el único frente. En Estados Unidos, el Tribunal de Apelaciones ha tumbado este mismo mes el acuerdo al que había llegado, junto a Visa, para compensar económicamente a millones de comercios por un pacto de precios en el pago con tarjetas. Miriam Prat [email protected]