• La institución no renovó un contrato a un profesor de religión que se oponía al celibato.
  • La sentencia dice que el demandante tuvo que ser consciente "de las particularidades de la relación laboral en este tipo de puesto y del derecho del obispo de proponer o no a los candidatos".
  • El caso lo ha perdido el mismo abogado -José Luis Mazón- que ha denunciado a monseñor Reig Pla.
  • En 2010, Mazón también denunció al Colegio de Abogados de Murcia por tener un santo patrón, pero otro juez desestimó sus acusaciones.
Según ha informado hoy La Razón, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, con sede en Estrasburgo, sentenció ayer que la Iglesia tiene derecho a contratar como profesor de religión a quien le parezca oportuno y a no renovar los contratos a profesores que no se ajustan al perfil que demanda. Como cualquier empresa privada, vamos.

El caso concreto juzgado por Estrasburgo consiste en que el demandante, José Antonio Fernández Martínez (Cieza, 1937) -sacerdote secularizado, casado y con cinco hijos, miembro del Movimiento Pro Celibato Opcional y autor de un artículo contra la disciplina del celibato sacerdotal- no fue renovado como profesor de Religión por el obispado de Cartagena en 1996. Entonces, el abogado de Fernández, José Luis Mazón, presentó ante el Tribunal de Estrasburgo una demanda invocando los derechos al respeto de la vida privada y familiar, a la prohibición de la discriminación, a la libertad ideológica y de expresión, y a un juicio justo del convenio de Derechos Humanos.

Pues bien: de los siete jueces en la sala tercera del tribunal, sólo el español Alejandro Saiz Arnaiz afirmó que la no renovación del contrato "fue una violación" del derecho a la vida privada y familiar. Y según la sentencia, Fernández tuvo que ser consciente "de las particularidades de la relación laboral en este tipo de puesto y del derecho del obispo de proponer o no a los candidatos", y recuerda que las exigencias profesionales en este caso se encuentran en "la ética basada en la religión y las convicciones". Más claro agua.

Por otra parte, se da la circunstancia de que el abogado de Fernández, José Luis Mazón, no es la primera vez que protagoniza causas laicistas, o sea, beligerantes contra la religión católica, en los juzgados. Por ejemplo, según recuerda el artículo de La Razón, en 2010 denunció al Colegio de Abogados de Murcia por tener un santo patrón (San Raimundo de Peñafort) y celebrar sus fiestas pero el juez José Miñarro desestimó sus acusaciones y dedicó varias páginas en su sentencia a alabar la figura del santo dominico del siglo XIII. También en 2010, Mazón pidió en los tribunales murcianos la demolición de la gran estatua del Cristo de Monteagudo.

E, igualmente, Mazón preside la entidad -Preeminencia del Derecho (en Murcia)- que ha denunciado al obispo de Alcalá, monseñor Juan Antonio Reig, por su homilía de Viernes Santo. En este último caso, el juzgado de instrucción número 6 de Alcalá de Henares (Madrid) ha solicitado a TVE que le remita "a la mayor brevedad posible" una copia completa de la homilía del Viernes Santo, según el auto que ha emitido el titular del juzgado, Antonio Cervera.

Esperemos que la libertad de expresión y de opinión de monseñor Reig sea finalmente la que prevalezca, si es que el caso sigue su curso, y que el abogado Mazón vuelva a perder otro caso, como el de Estrasburgo.

José Ángel Gutiérrez
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