Las famosas también se emborrachan. Pamela Anderson no se pierde ni una sola fiesta. No son pocas las veces que los fotógrafos han pillado en un estado más que ebrio. En el salón Trousdale de Beverly Hills, donde Pamela acudió para celebrar su regreso al reality 'Dancing with the stars' -que volverá a las pantallas el 24 de septiembre por la cadena ABC-, terminó beoda.

Demi Moore fue internada en un hospital de urgencia con graves problemas por la ingesta de drogas, afectada por su reciente divorcio con el actor Ashton Kutcher. La nueva situación no fue fácil de asimilar por la actriz, de 49 años.  

La cantante Amy Winehouse, de 27 años, falleció en su domicilio londinense en Camden. Acababa de terminar el enésimo tratamiento por su adicción a las drogas y al alcohol.

También el actor Sylvester Stallone está destrozado por el fallecimiento de su hijo Sage Moonblood Stallone, de 36 años. Sage fue descubierto sin vida, en su casa de Studio City en Los Ángeles. Su defunción ha sido provocada por la ingesta de una sobredosis de drogas.

Por otra parte, se divulgó una campaña publicitaria bajo el eslogan "Todo tiene un precio" que busca concienciar a la sociedad sobre la presencia de los estupefacientes como un producto que lleva al despilfarro. La idea creativa de la acción descansa sobre la aseveración: "Lo más peligroso de las drogas es olvidarnos de lo que realmente son".

España es el primer país del orbe en el derroche de cocaína. Ha prevalecido a los Estados Unidos y cuadruplicado la media occidental, según la ONU, siendo la población compradora la que está comprendida entre los 15 y 64 años. La droga se trajina en un entorno marginal de indigencia y malaventura. Son más de mil chamizos en los que residen otros tantos clanes que vegetan en situaciones quebradizas.

Una humanidad abandonada es la que brota en sus ajados moradores, que renunciaron a la lucha por su acomodo. Con el estigma que provoca la droga, la fijeza hueca, y apenas sin mantenerse firmes, se mueven amasando jeringuillas usadas.

Las ganancias del trajín de las drogas logra cada año una cifra desorbitada de euros, provenientes de los más de tres mil drogadictos que han aparecido en los 70 asentamientos de transacción.

Con estas acciones de sensibilización social se está luchando por la vida que es trascendental y que, nadie ni nada, debe atentar contra ella. La droga es la muerte, la inmolación de millones de seres ingenuos e inocentes, en aras de uno de los más sucios y terribles negocios que ha conocido la humanidad. La lucha contra la droga; con una educación adecuada, con una menor permisividad, con un mayor respeto a la persona, con el ofrecimiento a la juventud de una perspectiva vital.

"He visto a los más grandes espíritus de mi generación, arrastrarse de madrugada por las calles de los negros, en busca de la droga urgente imperiosa", asevera Allen Ginsberg.

Clemente Ferrer
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