• El rector emérito del Instituto Pontificio de Estudios Árabes explica a Hispanidad que detrás del conflicto que se vive en el país están "las enormes riquezas de agua y minerales y petróleo".
  • El Padre Lacunza desmiente que exista un problema político o ideológico: "Es un conflicto de control de la tierra, de control de los recursos, de control de los pastos".
  • También resalta que "la presencia de la etnia, del clan, de la tribu es muy poderosa en contextos africanos".
  • En Sudán del Sur no hay persecución a los cristianos debido a la escasa presencia de musulmanes.
  • Donde los cristianos están teniendo problemas es en Sudán del Norte, donde el Estado quiere implantar la ley islámica.
El pasado 15 de diciembre en Sudán del Sur se produjo un intento de golpe de Estado que originó una especie de guerra civil. Para algunos medios, el conflicto está marcado por la violencia étnica y la lucha por los recursos energéticos. Porque el presidente sursudanés, Salva Kir, pertenece al clan Dinka y el exvicepresidente Riak Mashar, acusado de lanzar un golpe de estado la pasada semana, al Lou Nuer.

En Hispanidad hemos hablado con el padre Justo Lacunza Balda, que es rector emérito del Instituto Pontificio de Estudios Árabes, que nos ha explicado lo que está ocurriendo en Sudán del Sur: "Hay tres cosas claras. En primer lugar, la posición del presidente, que pertenece a los Dinka, y ha favorecido en los años de independencia a mucha gente y miembros de su propio grupo étnico; en segundo lugar, el antiguo vicepresidente Riak Mashar, que pertenece a los Nuer y se han visto decepcionados con la dirección que llevan las cosas los Dinka y se han alzado en armas" en algunas ciudades. "Y en tercer lugar, el envío de tropas de los Cascos Azules".

Pero, en su opinión, detrás de esta situación, están "las enormes riquezas de agua y minerales y petróleo que existen en Sudán del Sur". "Hay muchas ganancias, y recursos naturales y se lucha por el control de todo ello".

Aunque, como explica el padre Lacunza, esta lucha no es nueva y se remonta a los años 60: "El que se ha alzado con sus grupos armados de los Nuer, el exvicepresidente Riak Mashar, era ya conocido porque se alzó en armas hace ya más de 20 años", "lo cual debilitó profundamente al movimiento de la independencia del Sur de Sudán".

Esta especie de guerra cil está provocando "fosas comunes, matanzas, refugiados, miseria, indigencia y el estado de guerra cuando creíamos que ese nuevo país en África (el 54) iba a ser un modelo de estabilidad, paz y convivencia para la región, pero por desgracia no ha sido así".

Preguntado acerca de las declaraciones de algunos líderes cristianos que afirmaban que lo que está ocurriendo en el país no debería ser descrito como un conflicto étnico sino político, el Padre Lacunza ha afirmado: "Ya desde 2011 había un tira y afloja entre el presidente y el vicepresidente porque tienen telas de fondo completamente diferentes a nivel étnico". "La presencia o fuerza de la etnia, del clan, de la tribu es muy poderosa en contextos africanos". "Hay que mirar los contextos culturales, reales e históricos de África, sin salirnos por las ramas y hablar siempre de ideologías o políticas diferentes"

Y ha proseguido: "Hay que mirar y analizar la realidad concreta". "La realidad concreta es que para los Dinka, que son grandes ganaderos, no interesa que haya otros grupos que pretendan hacer de los pastos cultivo de cereales".

Es decir, "es un conflicto de control de la tierra, de control de los recursos, de control de los pastos. Si yo tengo unos prados en los que yo sé que hay petróleo, es evidente que lucharé contra toda fuerza que pretende arrancarme y arrebatarme mis riquezas. No se trata de ideologías o políticas de izquierdas, derechas, norte o sur". "Se trata de elementos reales, porque si en Sudán del Sur no hubiera recursos naturales, sencillamente no habría guerra".

En cualquier caso, en Sudán del Sur -con mayoría de la población cristiana y escasa presencia de los musulmanes- ahora mismo no hay problemas de persecución a los cristianos, a diferencia de Sudán del Norte, donde el estado musulmán quiere implantar la sharia o ley islámica: "En Sudán del Norte hay una minoría de cristianos". "Los cristianos están teniendo problemas allí desde hace muchos años, pero más en concreto desde la independencia de la República de Sudán del Sur. Todo eso complica mucho las cosas porque la nueva constitución del Norte de Sudán, que no ha sido todavía aprobada, quiere que la ley islámica sea la ley principal". "Por lo tanto los cristianos serían la marioneta de un gobierno islámico de Sudán del Norte".  

José Ángel Gutiérrez
[email protected]