• Al igual que ocurre a los particulares, la deuda crediticia de las promotoras permanece aún después de la ejecución.
  • Pero estas inmobiliarias pretenden que, al traspasar los bancos los inmuebles al 'banco malo', también traspasen la deuda que conllevan, por lo que quedarían limpias de deudas con las entidades financieras.
  • Es el punto que el Gobierno está negociando actualmente con Europa.
  • Las cuatro entidades nacionalizadas tienen activos inmobiliarios problemáticos por 70.000 millones de euros.

Las inmobiliarias quieren aprovechar la creación del 'banco malo' público para librarse de la deuda que aún mantienen con las entidades financieras. Y es que, tal y como ocurre a los particulares, las inmobiliarias mantienen su deuda crediticia con los bancos aunque éstos se hayan quedado con los inmuebles.

Ahora bien, ¿qué pasará con esa deuda cuando las entidades hayan traspasado sus activos tóxicos al 'banco malo'? Las inmobiliarias lo tienen claro: que la deuda que mantienen con esas entidades por los activos tóxicos también se traspase al 'banco malo'. El objetivo no es, ciertamente, sencillo, pero tampoco es imposible. De hecho, es el punto que actualmente está negociando el ministro de Economía, Luis de Guindos (en la imagen) con las autoridades europeas.

Sólo las cuatro entidades nacionalizadas (Bankia, CatalunyaCaixa, Novacaixagalicia y Banco de Valencia) aglutinan activos inmobiliarios problemáticos por 70.900 millones de euros. De éstos, 16.800 millones de euros corresponde a activos subestándar; 25.800 millones de euros a activos dudosos; y 28.300 millones de euros a activos adjudicados.

Pablo Ferrer

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