Decía yo ayer... que no tenía una idea clara sobre el uso de armas en Estados Unidos. Don Jorge Hernández Mollar apoya la tesis sobre la prohibición de armas. Me parece muy bien. Me parece menos bien que los chicos del New York Times hablen de 150.000 norteamericanos asesinados en lo que va de siglo. El cálculo está mal hecho. Son millones los norteamericanos asesinados, muy legalmente, en el seno de sus propias madres Y no con armas, sino con material quirúrgico, siempre tan alabado y en asépticos laboratorios tecnológicamente dotados.

Y los desgraciados del New York Times no sólo no se rasgan las vestiduras respecto a la matanza sino que aplauden con entusiasmo a los matarifes y elevan a los asesinos al rango de heroínas y al asesinato del más indefenso, más aún que los pobres críos de Newtown, es elevado a la categoría de derecho humano natural.

No, la gran matanza de norteamericanos -y de europeos, y de chinos y de bengalíes- no se perpetra con armas de fuego.

Lo que ocurre es que a los progres del New York Times les gusta utilizar el dolor ajeno para llevar el agua a su molino. Y al progre Barack Obama, también.

Eulogio López

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