• Y Soros a lo suyo: busca los cinco millones de euros de indemnización por ver truncada una operación en la que ha invertido bien poco.
  • Eso sí, aún tiene minusvalías por su entrada en FCC, que no pudo controlar por su desmedida ambición.
  • Se despeja el futuro de la propiedad de Realia pero no su negocio.
  • La inmobiliaria sigue pendiente de que se revitalice el precio del suelo y de los inmuebles.
El pasado miércoles por la tarde, víspera del Corpus Christi, Hacienda autorizó la compra del 24,5% de Realia, aún en manos de Bankia, por parte de la inmobiliaria Carso, de Carlos Slim (en la imagen). Es un paso importante, ya que el mexicano ha pasado a controlar, directa e indirectamente, el 61% de la inmobiliaria. Según la nota remitida a la CNMV, la operación se ha cerrado por 44,5 millones de euros, con unas plusvalías netas para Bankia de 9,6 millones. Por cierto, la entidad financiera ha informado este jueves que ha vendido una cartera de créditos concedidos al sector hotelero de 383 millones de euros. El 56% de esa cartera son créditos dudosos. Mientras Slim se hace con el control, George Soros va a lo suyo, es decir, busca los cinco millones de euros de indemnización que acordó con los fondos acreedores en el caso de que su OPA fracasara o triunfara otra oferta y los fondos acordasen el pago de la deuda -792 millones de euros- con Realia. Cinco millones no son muchos para Soros, pero tampoco ha sido mucho lo que ha invertido en Realia. En realidad, sólo ha lanzado una OPA que era manifiestamente mejorable. Desde luego, ha invertido más en FCC, donde entró a finales de 2013 con la compra de cerca del 3,8% del capital, para lo que desembolsó alrededor de 72 millones de euros. Desde entonces, la presencia de Soros llegó a un máximo del 8% del capital, para luego ir bajando hasta situarla por debajo del 3%, justo el umbral para no tener que informar a la CNMV. En todo caso, hasta ahora, Soros acumula minusvalías cercanas al 39%. Y eso que llegó a FCC con la intención de controlarla, aunque no lo ha logrado por su desmedida ambición. En cualquier caso, la compra del 24,5% de Realia por parte de Slim despeja el futuro de la inmobiliaria en cuanto a su propiedad, pero no en cuanto a su negocio. Sí, la división patrimonial –alquiler de oficinas y centros comerciales- va bien y está valorada en 1.850 millones de euros, sin embargo, la promoción de vivienda y suelo sigue pendiente de que se revitalice, precisamente, el precio del suelo y de los inmuebles. Pablo Ferrer [email protected]