• En su línea, aumentó un 3,5% el número de clientes en 2014, a costa de reducir la cifra de negocio.
  • La compañía 'sacrifica' 585 millones, el 15% de sus ingresos, en inversión en redes de nueva generación 4G y fibra óptica.
  • Pero espera el visto bueno para comprar Jazztel, de la que depende en su apuesta de convergencia de fijo y móvil.
  • Su aspiración: convertirse en el segundo operador de banda ancha fija y uno de los jugadores más dinámicos de móvil.
  • A escala global, la operadora francesa redujo su beneficio un 50,6%, hasta 925 millones.

La estrategia de Orange en España pasa por el resultado de la OPA sobre Jazztel, pendiente aún del visto bueno de Bruselas, como prueban, un año más, sus resultados en nuestro país. Este martes, la operadora ha anunciado sus resultados globales y también su cifra de ingresos en España, que se redujo un 4,4% (3.876 millones de euros). El balance de la operadora que comanda en España Jean Marc Vignolles (en la imagen) es peor que en los resultados de 2013.

Nada nuevo. La reducción de ingresos es la consecuencia lógica de querer crecer a costa del número de clientes. Está en la médula de la estrategia de Orange en España: ganar cuota de mercado al precio que sea -ofertas agresivas, muy generosas- para competir con Telefónica y Vodafone. De hecho, un año más, Orange aumentó un 3,5% el número de clientes, hasta 14,57 millones de clientes, pero con el mencionado 'peaje' del 4,4% en la reducción de ingresos.

Las cifras de la francesa en España, según los segmentos de negocio, son los siguientes. La compañía redujo un 13,4% su facturación por servicios móviles (2.447 millones de euros), el que más aporta su ebitda, pero mejoró sus cifras en sus divisiones menos fuertes. Aumentó un 38% los ingresos por equipos móviles (489 millones) y un 10,8% en el negocio de servicios fijos o banda ancha (933 millones). Al cierre de 2014, los clientes de móvil eran 12,61 millones, un 1,9% más, mientras que los de banda ancha, 1,96 millones, un 15,9% más.

Con esos datos, el ebitda de Orange en España descendió un 7,8% el año pasado y quedó en los 958 millones de euros. Según la compañía, no obstante, "los esfuerzos para reducir la base de costes compensaron más de la mitad del descenso en los ingresos". En el último trimestre, recortó sus ingresos un 1,3%, hasta 979 millones (un 8,3% en servicios móviles frente a un aumento del 13,2% en servicios fijos).

Orange es consciente de que el negocio pasa en nuestro país por la banda ancha y la convergencia del negocio de fijo y móvil. De ahí que haya reafirmado su compromiso de alcanzar, tras la adquisición de Jazztel, los 10 millones de unidades inmobiliarias conectadas con fibra a 2017. En otras palabras, según el presidente y consejero delegado del grupo, Stéphane Richard, "convertirse en el segundo operador de banda ancha fija y uno de los jugadores más dinámicos de móvil". La compañía, de hecho, aumentó un  4,1% su inversión en redes de nueva generación móvil 4G y fibra óptica. Fueron 585 millones, el 15,1% sobre sus ingresos.

A escala global, la operadora francesa ganó 925 millones de euros en 2014, un 50,6% menos que en 2013, con una reducción del 3,7% en su facturación (39.445 millones de euros). En el último trimestre de año, la operadora ingresó 10.049 millones de euros, un 1,6% menos.

Rafael Esparza

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