• Muchas familias, conscientes de la crueldad yihadista, mantenían a su hijos en casa, si era posible, en lugar de llevarlos a las escuelas.
  • Padres y profesores, durante ese tiempo eran amenazados con ser colgados si dejaban de enseñar.
  • Muchos niños arrastran secuelas por haber sido sometidos a la aberración ideológica del EI.
Mosul (Irak) estuvo bajo asedio de los terroristas del Estado Islámico (EI) durante dos años. En ese tiempo, los yihadistas tomaron el control de las escuelas de la ciudad iraquí, donde los niños eran sometidos a las lecciones de los terroristas, que incluían aprendizajes sobre cómo fabricar bombas, conteos de armas y hasta cómo perpetrar atentados suicidas, publica Infobae. Por ese motivo, muchas familias, si podían, los mantenían en su casa en lugar de llevarlos a las escuelas controladas por los terroristas. Padres y profesores, quienes durante ese tiempo eran amenazados con ser colgados si dejaban de enseñar, explicaron a la agencia Reuters que los miembros del EI, entre sus lecciones, incluían clases de química para enseñar a los niños cómo fabricar bombas. En las clases de matemática, en tanto, utilizaban como método de aprendizaje el conteo de armas. "En matemáticas, mi hijo de seis años contaba rifles. En otras clases, se les enseñaba sobre atentados suicidas", reconoció Mishwan Yunis, de 41 años, cuyo hijo asiste a la escuela de Niños Kufa. "Perdió dos años muy importantes de su vida. Debería estar en tercer grado; ahora vuelve a primero", se lamentó. Poco a poco Mosul vuelve a la normalidad, después de que las fuerzas iraquíes, apoyadas por Estados Unidos, retomaran el control de la ciudad. Mercados y tiendas están reabriendo, mientras miles de familias siguen regresando después de dos años en el exilio. Pero el regreso a la normalidad no será sencillo. Aún menos para los niños, muchos de los cuales tendrán secuelas por haber sido sometidos a las aberrantes normas del Estado Islámico. "Nuestro papel es más grande ahora que hace dos o tres años, porque ahora tenemos que lidiar con el estado psicológico de los niños", señaló Omar Khudor Ali, director de la escuela de Chicos Badayel. "Para esto, necesitamos una mejor coordinación entre los propios profesores y todo el sistema educativo. (…) Necesitamos olvidar a EI y volver a ser libres", concluyó. Andrés Velázquez [email protected]