Recuerden: el objetivo no era que Irán no tuviera el arma nuclear sino liberar a los iraníes. Teherán vuelve a cerrar el Estrecho de Ormuz... y de paso condena a 74 latigazos a una cantante por actuar sin velo: ¿comprenden?

Pero lo grave es que Israel convence de Estados Unidos de que puede vencer a Irán y ellos se dedican a entrar en el Líbano, para matar a terroristas y guerrilleros de  Hezbolá, que tiene su lógica, y, de paso, a todos los demás, incluyendo soldados libaneses y, atención, cristianos. ¿O es que hemos olvidado que Líbano era el país cristiano, y más avanzado, de Próximo Oriente? 

Y ahora no quieren parar. Le importa un bledo lo que su aliado, Estados Unidos, firma con Irán. Ahora bien, conviene comprender el alcance real de esta guerra, y para eso conviene comprender al sionista Netanyahu. Les explico: Israel ha decidido que el Tercer Templo está en peligro y para quien conoce a los judíos sabe que es un pueblo que lleva luchado por su supervivencia desde la diáspora del año 70 y que muchos de ellos están dispuestos a que caiga el mundo ante de que caiga el Tercer Templo, que, en pocas palabras, es la actual Estado de Israel. Se lo digo de otra forma: Netanyahu sí quiere una III Guerra Mundial porque considera que es la única forma de salvar a Israel.