Cuando se habla de obesidad, la atención suele centrarse en el corazón o en el metabolismo, pero hay un impacto igual de importante que pasa desapercibido, y es el que sufre el sistema óseo. El exceso de peso no sólo sobrecarga a las articulaciones como las rodillas y los tobillos, sino que también puede alterar el equilibrio interno de los huesos, debilitarlos, y también favorecer enfermedades como la osteoporosis o el dolor lumbar crónico.
En un contexto en el que más de la mitad de la población española convive con sobrepeso u obesidad, los especialistas advierten de la necesidad de ampliar el foco porque “los huesos también sufren”, tal y como subraya Ghassan Elgeadi, jefe de servicio de Traumatología de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares.
Así, entender esta relación es clave para prevenir problemas a largo plazo y a la hora de abordar una epidemia silenciosa que afecta directamente a la movilidad, a la calidad de vida, y a la autonomía de millones de personas.
Por qué se produce la obesidad
En concreto, este especialista de Quirónsalud Valle del Henares y Quirónsalud San José mantiene que la obesidad tiene múltiples causas, y “la industria alimentaria desempeña un papel crucial en éstas”. Advierte sobre la proliferación de productos refinados y ultraprocesados, ya que, según denuncia, “ha contribuido a un estilo de vida menos saludable”.
Por eso, defiende que “la rutina moderna también fomenta el sedentarismo y la falta de ejercicio, mientras que las opciones de comida rápida, y la falta de tiempo, promueven hábitos alimenticios poco saludables”.
El impacto de la obesidad en los huesos es mayor
“La obesidad afecta mucho más que la salud cardiovascular. Su impacto en los huesos y en las articulaciones es significativo, y puede tener consecuencias de largo alcance. Tomar medidas para abordar la obesidad, y mantener un estilo de vida saludable es esencial para preservar la salud ósea y articular a lo largo del tiempo”, hace hincapié este experto traumatólogo.
Aunque los problemas cardiovasculares y metabólicos son comunes en la obesidad, tal y como reconoce, el impacto en los huesos y articulaciones es menos conocido, pero es debido a que la grasa extra ejerce presión sobre los huesos, lo que puede conducir a deformidades y a fragilidad. “Las áreas de soporte, como las rodillas y los tobillos, son particularmente vulnerables”, apunta.
Así, enumera las principales enfermedades óseas que estarían directamente relacionadas con la obesidad:
- Dolor lumbar: La columna vertebral soporta una carga adicional debido al sobrepeso, lo que aumenta el riesgo de dolor lumbar y de hernias discales.
- Alteraciones en la marcha: El sedentarismo puede alterar la biomecánica de las articulaciones y extremidades, afectando a la forma en la que se camina.
- Osteoporosis: Aunque se asocia más a menudo con la falta de peso, la obesidad también puede causar osteoporosis, ya que el exceso de grasa puede alterar el metabolismo del calcio, debilitando los huesos.
- Artritis reumatoide: La inflamación articular se ve exacerbada por el exceso de peso, aumentando la rigidez y el malestar.
- Fibromialgia: Esta afección, caracterizada por dolor y por fatiga en músculos sensibles, está vinculada a la obesidad porque el dolor puede agravarse debido a la falta de sueño y al sedentarismo, creando un ciclo negativo.

Consejos para mantener los huesos sanos
Con todo ello, Ghassan Elgeadi, jefe de servicio de Traumatología de los Hospitales Quirónsalud San José y Quirónsalud Valle del Henares, aporta los siguientes consejos para mantener los huesos sanos:
- Asesoramiento profesional: consultar a médicos y a nutricionistas para desarrollar un plan personalizado es crucial.
- Ejercicio regular: la actividad física, incluido el levantamiento de pesas y caminar, fortalece los huesos y las articulaciones.
- Nutrición equilibrada: una dieta rica en calcio y en vitamina D es esencial para la salud ósea.
- Control del peso: mantener un peso saludable alivia la carga en los huesos.
En España, constata en última instancia este experto, alrededor del 57% de la población lucha contra esta condición: “Si bien se conocen sus efectos perjudiciales en la salud cardiovascular y metabólica, es crucial destacar su impacto en la salud ósea y articular, un aspecto que a menudo pasa desapercibido porque la obesidad es una preocupante epidemia, que afecta a más de mil millones de personas en todo el mundo, y su prevalencia está en aumento”.
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