Recogió ayer Hispanidad que, en Marruecos, el Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM) -cercano al rey Mohamed VI (en realidad, todos lo son)- ganó ayer las elecciones legislativas, al obtener 97 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes.
Ahora bien, el gran ganador de estos comicios ha sido la abstención, que ha logrado el 61,9%, la más alta en 20 años. Y es que los marroquíes, sobre todo los jóvenes, no creen en la dictadura liderada por el rey Mohamed VI.
Entre los nombres que aparecen como posibles candidatos a primer ministro o jefe de gabinete figura Fouzi Lekjaa, actual ministro de Presupuesto y presidente de la Federación Marroquí de Fútbol.
En julio de 2026 se incorporó al Partido de la Autenticidad y la Modernidad (PAM).
Pero es conocido sobre todo porque el rey Mohamed VI le encargó dirigir el comité marroquí encargado de la organización del Mundial de Fútbol 2030, que desarrollarán conjuntamente España, Portugal y el propio Marruecos.
Y sus intenciones son bien claras, tal y como manifestó el pasado 10 de septiembre: «La provincia de Benslimán es la que tendrá el honor de organizar la final del Mundial de 2030», concretamente en el nuevo Gran Estadio Hassan II, actualmente en construcción cerca de Casablanca.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, respondió públicamente a Fouzi Lekjaa al día siguiente, el 11 de septiembre: «Aunque aún no hay ninguna decisión tomada, creo que España es el lugar, porque no puede ser de otra manera», ya que España es actualmente «campeona del mundo» y su capacidad para organizar grandes eventos deportivos es «incuestionable». «Está clarísimo que España tiene que ser la final (…) España es garantía de éxito, no hay que dudar».
Volviendo a Fouzi Lekjaa, su gestión al frente del fútbol marroquí ha sido cuestionada por asuntos relacionados con la transparencia financiera y la distribución de entradas del Mundial de Qatar. Además, su nombre apareció en informaciones sobre irregularidades detectadas en la gestión de la Confederación Africana de Fútbol.