La CIA habría advertido a España, Francia e Italia del riesgo de que Rusia pueda llevar a cabo operaciones con drones contra objetivos situados en territorio europeo, según la información publicada hoy por El Mundo, que cita fuentes vinculadas a servicios de inteligencia europeos.
La advertencia se habría producido después del viaje a Moscú realizado el pasado 25 de agosto por John Ratcliffe, director de la CIA.
La hipótesis que manejan los servicios de inteligencia contempla el empleo de drones de pequeño tamaño transportados en contenedores en barcos mercantes por el Mediterráneo.
Uno de los modelos que aparece vinculado a este escenario es el Gerbera, un dron ruso utilizado en la guerra de Ucrania.
Entre los posibles blancos figurarían infraestructuras estratégicas como puertos y aeropuertos.
"Hemos visto las informaciones y no nos sorprenden en absoluto", afirmó este jueves el portavoz comunitario, Thomas Regnier, durante la rueda de prensa diaria. "Sabemos que nuestro espacio aéreo está siendo puesto a prueba y que ha sido violado en varias ocasiones. Sabemos que se están produciendo varios ataques híbridos dirigidos contra muchos de nuestros estados miembros", reconoció como si fuera algo normal.
Lo más preocupante vino después, cuando aseguró que la cuestión "compete a las autoridades nacionales". Mal vamos.
El pasado 4 de agosto, un dron cargado con explosivos fue localizado en la zona de carga del aeropuerto de Leipzig/Halle (Alemania), cerca de varios aviones de carga. Las investigaciones alemanas apuntaron claramente a una implicación rusa.
Pero es que hay más casos y más recientes del hostigamiento ruso a Europa. Por ejemplo, dos cazas F-18 españoles desplegados en Rumanía fueron activados este jueves ante una alerta relacionada con drones rusos cerca de la frontera con Ucrania.
En Polonia, ayer miércoles, un helicóptero ruso Mi-8 procedente del enclave de Kaliningrado entró brevemente en el espacio aéreo polaco, al norte de Braniewo, junto a la frontera rusa. Polonia hizo despegar cazas y puso fuerzas terrestres y sistemas de defensa aérea en alerta.
Además, el 14 de septiembre, Polonia recuperó cerca de su costa báltica un dron identificado por las autoridades como un Gerbera ruso.
Lo que sí tiene Rusia son misiles que pueden portar cabezas nucleares y que son capaces de alcanzar territorio europeo en minutos, tal y como señaló el secretario general de la OTAN, Mark Rutte: «La diferencia ahora entre Lituania, en primera línea, y Luxemburgo, La Haya o Madrid, es de cinco a diez minutos: ese es el tiempo que tarda este misil en alcanzar estas partes de Europa». «Así que todos estamos bajo amenaza directa de los rusos. Ahora todos estamos en el flanco oriental, tanto si vives en Londres como en Tallin; ya no hay ninguna diferencia».
En Europa ya se ha producido alguna reacción a esta noticia. En Italia, la diputada Lia Quartapelle, del Partido Democrático (oposición), ha pedido explicaciones al Gobierno: «Los informes sobre un posible ataque ruso con drones contra Italia requieren una aclaración inmediata por parte del Gobierno».
En el entretanto, sólo la pequeña Dinamarca advierte, oficialmente, que Rusia prepara ataques contra países europeos con drones y misiles. La OTAN, ni una palabra. Se supone quedebrñian haber decretado el Estado de Máxima alerta y advertir sobre qué potencial posee para afrontar una guerra contra Rusia, con drones y misiles. La OTAN, con Mark Rutte al frente, al parecer no se ha enterado.