La primer ministro italiana, Giorgia Meloni, ha logrado el respaldo del Senado, que ha otorgado poderes al Gobierno para la creación de un nuevo marco normativo para introducir la que llaman "energía nuclear sostenible”, en el sistema energético italiano.
Y no es baladí, hablamos de 40 años sin energía nuclear en el país, su última central operativa, la de Caorso, cerró en 1990), pues tras el desastre de Chernobyl en 1987 se celebró un referéndum en el que ganó el rechazo a la energía nuclear y se aprobó una ley que establecía una moratoria nuclear.
La aprobación no supone todavía la autorización para construir nuevas centrales, pero sí delega en el Ejecutivo la elaboración de las normas que deberán regular el conjunto del sector. Ahora es el turno del Gobierno de Meloni que deberá aclarar temas fundamentales como la construcción, los procedimientos de autorización, la seguridad, la gestión del combustible y la creación de organismos encargados de supervisar la actividad. El Gobierno deberá elaborar además un Programa Nacional para el desarrollo de la energía nuclear y de la fusión.
“Italia vuelve a tener un marco de reglas para producir energía nuclear. Una elección valiente y de sentido común”, celebró Meloni en las redes sociales. “Hoy importamos electricidad producida por las centrales nucleares de países vecinos, pero no podemos producirla nosotros. Esta ley sirve para cambiar las cosas”, añadió, y no le falta razón, Italia depende de la nuclear francesa.
Habrá que esperar para ver la construcción. En concreto, el ministerio lo fecha en 2033 o 2034, y ya han anunciado que no se plantean recuperar las grandes centrales del pasado, sino apostar principalmente por pequeños reactores modulares (SMR) y reactores avanzados (AMR).
Pero este logro es solo una parte del plan de Meloni del que dio buena cuenta en Hispanidad Cristina Martín: nacionalizar empresas estratégicas y asegurarse aprovisionamientos energéticos. Italia depende, y mucho, del gas, y ahora busca garantizarse el suministro por dos vías: volver a la nuclear y apostar fuerte por la electrificación.
En cualquier caso, es evidente que vivimos tiempos de incertidumbre y guerras, situación excepcional que requiere de una reacción a través de medidas extraordinarias y no sólo parches como los que hasta ahora ha adoptado el Gobierno de España que lidera Pedro Sánchez. Mientras en España se intenta acabar con la independencia energética y se apuesta todo a lo verde, Meloni demuestra que hay otras formas de abordar la crisis.