Zegona Communications, cuyo único activo es Vodafone España, anunció este jueves en un comunicado la devolución de 400 millones de euros a sus accionistas. Un plan que se concreta en un dividendo ordinario de 200 millones y la recompra de acciones por valor de otros 200 millones, que serán posteriormente amortizadas.
Como dice el refrán, quien parte y reparte se queda con la mejor parte: Eamonn O’Hare, máximo accionista del fondo, además de presidente y CEO (15,62% de las acciones) cobrará 31,24 millones de euros, mientras que Robert Samuelson, director de Operaciones y propietario del 7,38% del capital, se embolsará 14,76 millones. No está mal.
El resto de accionistas significativos son fondos: Thornburg Investment Management (15,12% del capital), cobrará 30,24 millones, Fidelity (12,99%), 25,98 millones, y Alken (4,99%) se llevará 9,98 millones.
En el comunicado remitido este jueves, el fondo británico justifica la medida por la “mejora sostenida de los principales indicadores del negocio”, lograda en apenas dos años. Efectivamente, los resultados del último ejercicio fiscal, cerrado el 31 de marzo, mostraron una mejora significativa de la rentabilidad y un aumento considerable (+22%) del flujo de caja.
Ahora bien, los ingresos no aumentaron y se mantuvieron estables respecto al ejercicio anterior, mientras la deuda financiera neta siguió en niveles elevados (3.214 millones de euros), tras reducirse un 13%. Precisamente, uno de los objetivos de Zegona es seguir reduciendo el apalancamiento. Por eso, en junio anunció la refinanciación de 3.700 millones de euros, que le permitirá reducir el coste de la deuda hasta los 170 millones anuales, frente a los 230 millones de abril de este año y los 294 millones que pagaba hace dos años.
Eso está muy bien y sin duda alivia la carga financiera, pero refinanciar deuda no es amortizar deuda y, mientras siga siendo tan elevada, lo mejor sería devolverla cuanto antes, aunque eso suponga retrasar el pago de dividendos.
En otras palabras, si el plan de Zegona es mantener la propiedad de Vodafone España durante mucho tiempo, lo mejor sería priorizar la deuda al dividendo, pero si, por el contrario, planea venderla…