Como decíamos esta misma mañana en Hispanidad, la izquierda española en general y el Sanchismo en particular, ha conseguido que la corrupción del PSOE, la invasión de Ceuta y, naturalmente la desastrosa política de vivienda del Sanchismo, no sólo se olvide, sino que, además, sea culpa de la derechona. ¿La culpable? Lo vimos ayer, Isabel Díaz Ayuso. La presidenta de la Comunidad de Madrid ha respondido al Gobierno y no ha fallado en su análisis:

  • El desahucio no es cosa suya, sino por ley.

  • Leyes que no son suyas sino que el Gobierno y sus socios no han cambiado.

  • "Por cada desahucio que hay en Madrid se producen cinco en la Cataluña de Illa y de Sánchez".

Y este último punto cobra importancia porque hace unos días Olga, de 54 años y con dos hijas, una de ellas menor, se suicidó.

Hace cinco meses, la desahuciaron del piso del barrio de Santa Eulàlia, en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Llevaba más de 20 años viviendo en su casa y aunque consiguió parar el proceso, se reactivó y se ejecutó el desahucio.

La noche antes del desahucio Olga amenazó con quitarse la vida. Se activó el protocolo antisuicidio y fue trasladada de urgencia al Hospital de Bellvitge. Su abogado pidió que se frenara la ejecución, pero el juez decidió seguir adelante.

Olga compró ese piso, pero tiempo después se separó y se quedó sin trabajo, por lo que no podía hacer frente a los gastos de la vivienda. Ella acordó con el banco que la entidad se quedara el piso a cambio de vivir allí pagando un alquiler social. Este acuerdo se mantuvo hasta que el piso fue vendido a un fondo.

El caso de Olga es una tragedia, pero no deja de ser curioso que el Gobierno no se haya pronunciado sobre él, como sí lo ha hecho con Maricarmen y su desahucio. Quizás es porque el piso de una estaba en la Barcelona de Collboni e Illa, mientras la otra está en el Madrid de Ayuso.