Al parecer, el ministro de Transportes no practica con el ejemplo. Óscar Puente eligió un Falcon para viajar recientemente de Madrid a Santander, para presidir la firma del convenio entre Adif y el Gobierno regional para la construcción de la terminal intermodal Llano de La Pasiega, en el municipio de Piélagos.
Señor ministro, ¿por qué no eligió el tren, que vive "su mejor momento"? A lo mejor, antes de embarcarse charló con alguno de los pasajeros de trayectos con retrasos y se lo pensó dos veces, antes de elegir el tren.
Total, sólo iba a estar dos horas y media en la capital cántabra y el Falcón solo emite 5,86 toneladas de CO2 entre ida y vuelta en un trayecto similar como es el de Madrid a Barcelona.